septiembre 27, 2012

Confesión del asesino


Tu colocaste tu piel cerca de la mía, me insinuaste tu placer, me restregaste tu cuerpo y con aquella mirada fulminante me miraste, con ella me suplicaste y yo accedí.

Me vi envuelto en ese suave y dulce aroma del perfume que en secreto te regalé, acompañado de flores que después dejaste marchitar, ¡que belleza tu hostilidad!. Tu mirada frívola al verme pasar, tus piernas firmes al intentar huir de mi vista, tus pechos bamboleantes al correr tras mi asecho, y tu sudor frío del miedo recorriendo tu espalda provocando que tu blusa se pegara a tu cuerpo; tus ojos llorosos al verme cerca de ti sin tener más lugares a donde ir.

Busque prontamente tus labios, los comencé a besar y poco a poco con mis colmillos los comencé a perforar, brotando de ellos la sangre que me enloqueció; que provocó que perdiera cordura y de ti me serví. Olvidé desnudarte totalmente, olvide incluso el propósito de seguirte. Por fin decidí que hacer, te tomé, y no te dejé ir.

No me pediste detenerme, continué hasta perder la conciencia de lo que hacía. Continué besándote, mis manos se deslizaron hasta llegar a la zona de tu corazón, no me contuve,  era delirante ese palpitar impetuoso y rítmico que en mis oídos música dibujó; presioné fuertemente y tu piel desgarré, me inundé de tu estremecimiento y con mis uñas extraje a toda fuerza tu palpitante corazón.
Lo mordí, lo saboreé me dejaste hechizado por esa sangre que tu cuerpo cubrió, sentir tus fluidos en medio del silencio empapar mis ropas fue lo mejor... Cautivado por esa esencia que tu cuerpo y tus gemidos ahogados liberaron, situación delirante, peor que una anfetamina mezclada con otras drogas más...

Perdí aun más el control, tomé un cuchillo y comencé a cortar, tus brazos, tus piernas; desgarrando aun más tu cuello y tus senos también. Tu cuerpo mutilado, y carcomido por mis labios, tu sangre fluyendo y recogida con el cucharon hecho con mis manos, siento rejuvenecer con tan delicioso líquido vital...

No te digo que te espero esta noche, porque la noche anterior yo, con mis manos, mis labios y mi ser, yo, te asesiné.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Un poco de mi

Mi foto
La vida es algo que a todos se nos ha consedido, aunque jamas se valora, la vida para mi es un obsequio, un humano para un no humano, interesante forma que tengo de ver esta situación;muero y ahora vivo, me engrandesco con tu vida y vivo porque de tu sangre me alimento...