Perdón por perder la vida cuando no te veo.
Perdón por buscarte noche y día.
¿Por qué pedir perdón?
El universo es extenso, infinito; es tan infinito que aun no conseguimos siquiera saber cuál es el otro lado de la luna, incluso entonces no sabemos que hay en el lado que vemos cada noche. Todos los días los científicos observan, delimitan, exploran y no han podido resolver sus incógnitas, creo, de hecho, se tienen mas que con las que iniciaron.
No solo el universo es infinito, infinitos los granos de arena cerca del mar, infinita el azúcar que endulza el paladar, incluso infinitos los pensamientos que revelan el interior de cada persona. Lo que me lleva a pensar, ¿qué es lo que siento en este preciso momento?. Siento la pesadez de un pasado que de alguna manera busco olvidar, siento rabia y odio conjugados en el triste pensamiento de no tener fuerzas para continuar. Siento un deseo extraño de encontrar, es algo que simplemente no puedo describir. Siento el infinito del tiempo que pasa, lo siento rodearme y carcomerme, consumirme y sin más, solo se va... el tiempo se va; continúa su ciclo, viene y va, escanea la vida y se pierde en la muerte.
Las piernas me tiemblan, las fuerzas me abandonan, mi corazón se siente frágil, perdido, solitario, engañado; siento mi vida monótona, mecánica.
El tiempo ha pasado, increíblemente diferente, y aunque la mente se ha esforzado el corazón ya lo ha aceptado, miro atrás y solo vives en mi recuerdo, miro al frente y veo dos vidas increíbles a mi espera, volteo a un costado y aunque tu sombra se esta desvaneciendo un nuevo reflejo se presenta.
El guardar la tristeza, no ha hecho nada mas que alimentar mi alma y reflejarlo en mi manera de ser. ¿quién amaría a una persona triste, de mirada extraviada, sonrisa desmoronada y brillo casi inexistente? Sin esperar respuesta, esta nueva luz apareció en mi camino y no solo miró mi exterior roto si no lo perdido que se encontraba mi corazón, me escuchó y en el silencio me tomó en sus brazos y me dejó llorar sobre su hombro, sin conocernos, sin saber nada el uno del otro, con apenas habernos visto, este infinito se presentó.
Había olvidado qué se sentía ser pieza importante en la vida de alguien y él me lo recordó, pensé que solo seríamos tres y en sus brazos me acogió, creí que solo tomaría la mano de mis hijos por el resto del tiempo, él me toma y me ayuda a conducirlos. El infinito que creí conocer se ha truncado y viró en dirección opuesta. Y cuando pensaba que recorría un sendero extraño, éste se iluminó mostrando el camino que se encontraba justo frente a mí, lo he comenzado a andar, mil cosas cruzan mis pensamientos pero me doy cuenta de que todo esta marcado por algo llamado destino.
Cuentan que todos estamos unidos a una persona especial, que aunque con distintos caminos, un hilo rojo invisible a nuestra vista nos ha de guiar. Dicen que al nacer, un hilo se ata a nuestro corazón y recorre por nuestras arterias hasta salir de nosotros, y con el paso del tiempo ese hilo crece tanto hasta unirse con el hilo de la persona que esta destinada a cada uno. Aunque se estire, aunque de vueltas, aunque pase por lugares extraños o que incluso se encuentre en alguien a nuestro lado, ese hilo es resistente, no se rompe, no se quiebra.Seas o no el final de mi hilo o si yo el del tuyo, no lo sé. Pero lo que si sé es que en estos momentos tu amor es mío el mío es tuyo.