junio 16, 2024

¿Por qué pedir perdón?

Perdón... ¿por qué?
Por quererte tanto.
    Por extrañarte tanto.
Perdón por quererte ver a cada rato.
Perdón por pensarte incluso antes de ir a dormir.
    Por soñarte.
Perdón, por haberme enamorado de ti.

Perdón por amarte a la antigua.
    Responder a tus cartas y atender a cada llamada.
Perdón por querer estar a tu lado
    Por mis enojos y cambios de animo.
Perdón por desear ser parte de tu vida.
Por querer verte feliz, por intentar ver tu sonrisa.
Perdón por querer ver contigo las estrellas.

Perdón por perder la vida cuando no te veo.
    Por ser una simple aventura en tu vida.
Perdón por pensar que en tí había un espacio para mí.
    Perdón por imaginar que me querías.
Perdón por buscarte noche y día.
    Por preocuparme y querer cuidarte toda la vida.
Perdón por ser débil y no ser como tú querías.

Perdón si alguna vez pretendí ser mas en tu vida.
Perdón por creer en lo imposible y querer a tu lado cumplirlo.
    Por haberte dado todo lo que soy.
Perdón por querer hacer de tu tiempo mi tiempo.
    Por entenderte y respetar tu espacio.
Perdón por ofrecerte hasta mi cuerpo.
    Por dar en cada detalle mi corazón.

¿Por qué pedir perdón?
    Cuando tú de mí te has olvidado.
Perdón por amarte tanto.
    Aún cuando el tiempo se ha terminado.
No sé la razón que me obliga a pedir perdón.
    ¿Qué fue lo que mal hice?
Busco la respuesta pero tu no la dices.

Si la de la culpa era yo,
¿Por qué te empeñaste en mentirme?
¿Por qué dejaste que te amara?
¿Por qué ahora parece no significar nada?

Me duele el pecho, me duele el alma
    Y aún te escribo con fiel esperanza
De tener una respuesta o una sola palabra.
    Tiempo que parte el alma.
Rota enamorada.
Congela los labios y llueve en la mirada.
    Aún te amo.

¿Por qué pedir perdón?
    Perdón, por todo.

abril 03, 2021

Hilo rojo

El universo es extenso, infinito; es tan infinito que aun no conseguimos siquiera saber cuál es el otro lado de la luna, incluso entonces no sabemos que hay en el lado que vemos cada noche. Todos los días los científicos observan, delimitan, exploran y no han podido resolver sus incógnitas, creo, de hecho, se tienen mas que con las que iniciaron.

No solo el universo es infinito, infinitos los granos de arena cerca del mar, infinita el azúcar que endulza el paladar, incluso infinitos los pensamientos que revelan el interior de cada persona. Lo que me lleva a pensar, ¿qué es lo que siento en este preciso momento?. Siento la pesadez de un pasado que de alguna manera busco olvidar, siento rabia y odio conjugados en el triste pensamiento de no tener fuerzas para continuar. Siento un deseo extraño de encontrar, es algo que simplemente no puedo describir. Siento el infinito del tiempo que pasa, lo siento rodearme y carcomerme, consumirme y sin más, solo se va... el tiempo se va; continúa su ciclo, viene y va, escanea la vida y se pierde en la muerte.

Las piernas me tiemblan, las fuerzas me abandonan, mi corazón se siente frágil, perdido, solitario, engañado; siento mi vida monótona, mecánica.

El tiempo ha pasado, increíblemente diferente, y aunque la mente se ha esforzado el corazón ya lo ha aceptado, miro atrás y solo vives en mi recuerdo, miro al frente y veo dos vidas increíbles a mi espera, volteo a un costado y aunque tu sombra se esta desvaneciendo un nuevo reflejo se presenta.

El guardar la tristeza, no ha hecho nada mas que alimentar mi alma y reflejarlo en mi manera de ser. ¿quién amaría a una persona triste, de mirada extraviada, sonrisa desmoronada y brillo casi inexistente? Sin esperar respuesta, esta nueva luz apareció en mi camino y no solo miró mi exterior roto si no lo perdido que se encontraba mi corazón, me escuchó y en el silencio me tomó en sus brazos y me dejó llorar sobre su hombro, sin conocernos, sin saber nada el uno del otro, con apenas habernos visto, este infinito se presentó.

Tras ver mi aspecto desaliñado, mi poco interés en el amor, se dio la libertad de quererme, aun a pesar de que yo no sentía lo mismo, me habló de sus ambiciones, me consoló en mis dolencias, me mostró su ser, me involucró en su vida, me dejó entrar en su corazón. 
Cautivó poco a poco mis pensamientos, lo comencé a extrañar. Jugó con mi mirada, con mi sonrisa, poco a poco volví a reír, el brillo de mi mirada cambió en cada palabra que él me brindó... me recordó qué es el amor.

Había olvidado qué se sentía ser pieza importante en la vida de alguien y él me lo recordó, pensé que solo seríamos tres y en sus brazos me acogió, creí que solo tomaría la mano de mis hijos por el resto del tiempo, él me toma y me ayuda a conducirlos. El infinito que creí conocer se ha truncado y viró en dirección opuesta. Y cuando pensaba que recorría un sendero extraño, éste se iluminó mostrando el camino que se encontraba justo frente a mí, lo he comenzado a andar, mil cosas cruzan mis pensamientos pero me doy cuenta de que todo esta marcado por algo llamado destino.

Cuentan que todos estamos unidos a una persona especial, que aunque con distintos caminos, un hilo rojo invisible a nuestra vista nos ha de guiar. Dicen que al nacer, un hilo se ata a nuestro corazón y recorre por nuestras arterias hasta salir de nosotros, y con el paso del tiempo ese hilo crece tanto hasta unirse con el hilo de la persona que esta destinada a cada uno. Aunque se estire, aunque de vueltas, aunque pase por lugares extraños o que incluso se encuentre en alguien a nuestro lado, ese hilo es resistente, no se rompe, no se quiebra.
La verdad es que no sé si esto que estoy pasando contigo es a causa del hilo rojo del destino, lo que sé es que el sentimiento es real. Tan real que quiero reír, quiero llorar; ser mar y arena, luna y oscuridad. Ser esa penumbra bajo la luz de tu ser; quiero ser ese rayo incandescente que queme tu corazón y bajo las cenizas encontrar todo el calor. Quiero tenerte cerca, deseo que seas para mi, quiero que sea real y no tenga fin... quiero encontrar en ti mi infinito.

Seas o no el final de mi hilo o si yo el del tuyo, no lo sé. Pero lo que si sé es que en estos momentos tu amor es mío  el mío es tuyo.

Un poco de mi

Mi foto
La vida es algo que a todos se nos ha consedido, aunque jamas se valora, la vida para mi es un obsequio, un humano para un no humano, interesante forma que tengo de ver esta situación;muero y ahora vivo, me engrandesco con tu vida y vivo porque de tu sangre me alimento...