junio 17, 2011

Lo sabes... (IV)

Nada de lo que yo pudiera hacer lograba eliminar a esa mortal, me moría de rabia y me embestía una fuerte represión en el corazón, tanto que mi odio hacia los humanos se vio desencadenado, antes ellos no se relacionaban con nosotros a menos que fuera por orden nuestra, ahora, ellos ¿compartiendo a nuestras integrantes?
La batalla había comenzado, y cada día que pasaba, tu clan y el mío se hacían cada vez más fuertes, tanto que nuestros guerreros podían asesinar a 6 humanos de un solo golpe, si no es que hasta a más, fue algo enorme, incandescente como las llamas del fuego cuanto este está en su máximo apogeo, como cuando en el sol ocurre una explosión. Tenía miedo, miedo no de perder la guerra si no de perderte a ti, fue algo fatal, el último golpe que nuestros padres darían, muy bien planeado, fue el fin; no precisamente de la batalla, si no de nuestras vidas, nuestra vida.

Lo sabes... el último golope no consistía en matar a alguíen, si no en la pequeña alianza entre nuestros padres, en secreto, hicieron aprobar la unión entre esa mortal y tu; sabían que como seres de la oscuridad el amor no se nos ha negado; sabían que al hacer eso yo perdería mi completa razón y dejaría de buscar venganza entre los humanos, algo horrible que destrozo completamente mi alma. No sabía si dejar todo, si continuar con la guerra, o hacer lo que más deseaba en ese momento... morirme...

El conjuro había terminado, las estrellas vestían el cielo nocturno y a mi soledad, el sol solo guardaba las antiguas esperanzas que almacené al creer que estaríamos juntos alguna vez más; la lluvia solo aparentaba mis lágrimas mientras que por otro lado, sin que yo lo supiera, tú luchabas por volver.

Por alguna extraña razón ya no supe de ti, y anque fui comprometida con un vampiro de fuerza inigualable que me protegía de todo y que sobre todo me amaba, yo no deje de amarte, de extrañar aquella vez que fui completamente tuya... Lo sabes ¿cierto? Yo aún recuerdo... Cuando tus manos comenzaron a acariciar mi cuerpo, como tu labios fríos hurgaron cada centímetro de mi piel, de mi alma, como tre mis piernas te encontrabas haciendo paso a una fuerte embestida que desgarraba nuestras ropas, envolviéndome locamente en ti, en tu olor, tu esencia. Sentir como en medio del bosque nos encontrábamos ocultándonos como viles bandidos, entre las hierbas haciendo de nuestros cuerpos un alma casi humana, sintiendo la cobija de las estrellas y mirando nuestros rostros con la tenue luz de la luna, sostenida en una roca, viendo venir tu ser dentro de mí, unidos en un fuerte conjuro llamado amor... porque nuestra naturaleza nos impide ser uno, tuvimos que alejarnos antes de perdernos en la eterna comunión de los sexos unidos por la lascivia del amor.

Tu cuerpo y el mío fueron uno antes de que amaneciera, tenía que huir del sol, no podía quedarme, pero en cuanto llegué a mi mansión, todo estaba de locura, la guerra comenzó... En pocos segundos de parte de mi clan, la mañana se tornó oscura, los relámpagos y truenos no se hieron esperar, mientras que de tu raza los aullidos ensordecían a todo aquel que los escuchaba, sus gritos de locura y transformación retumbaban en los suelos y el llanto de los humanos hacía un mar de lamentos en la "tierra", la luna surgió nuevamente eclipsando el sol, de ahí las tinieblas que se generaron...

Un frágil recuerdo era todo aquello que vagaba en mi mente desde que deje de saber de ti, un recuerdo que solo me hacía mirarnos como soldados que habían caído. Un recuerdo que hacía de las flores un campo seco con las miradas de los hombres que escuchan las pequeñas melodías de dolor a lo lejos. Intenté buscar la paz interna y tratar de olvidar...


--Me encuentro perdida en un mundo en el que la vida parece irreal, me recuesto en un campo verde, lleno de flores hermosas y cerda de un pequeño arroyo que es el que me arrulla mientras me encuentro recostada en el pasto tibio. El día, un día hermoso. Me quedo dormida. Cuando despierto, ya se comienza a formar el atardecer, es hermoso, y se comienzan a dibujar las constelaciones; busco a cáncer, en mi búsqueda, claramente veo como las sombras se comienzan a formar, no lo comprendo pero me lleno de un miedo intenso, no sé qué hacer, no logro moverme ni un centímetro de donde estoy, tiemblo de frío y miro nuevamente el cielo que ahora es oscuro, con todas aquellas constelaciones formadas en círculo sobre de mí, observo el horizonte y veo claramente como comienzan a formarse aquellos planetas, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno...


Hace poco supe que mi verdadero yo, no es mortal, la oscuridad es mi hermana, el secreo es mi padre y como madre la luna... la eternidad me ha hecho el más oscuro llamado y lo he respondido con la frente en alto, las manos en guardia y el corazón cerrado; vivo de la vida de los mortales y mi victoria se basa en mis ideales, soy lo que soy y lo que quiero ser, no soy como debería ser y menos como pretenden que deba ser

Despierto, ¿es solo un sueño?, espero que si, pero... tengo sed... sed de sangre, de tu sangre, aún vives en mí y espero que yo aún viva en tí, esperaré cada momento en el que pueda ser tuya otra vez, abrirme paso con mis labios por entre tu cuello, extraer tan delicado líquido y beberlo, saciar mi sangre y después... bañarme en el sudor de tu cuerpo después de habernos entregado todo... Lo sabes ¿verdad?

junio 10, 2011

Resusítame

Al verte hoy, siento tu ser;
elevándome, sacudiéndome
suspiros de horror, lamento sin voz;
escapándome, ocultándome
Hoy no puedo salir, no quisiera morir;
criaturas nocturnas me ven,
siguiendo los pasos que doy;
latidos de reencarnación, prohiben mi salvación.

Trato un momento de ver,
tu figura no logro entender
en este olvido no puedo vivir,
llorando me encuentro al sentir;
reclamo a la vida por verme sufrir;
no puedo acercarme a ti.

Encuéntrame, ayúdame;
no puedo escapar, no me puedo librar;
de este trastorno infernal
tan solo ven, rescátame

El impacto voraz ha querido llegar
a arrastrarme hasta el fondo inmortal
Resusítame, levítame;

han venido a matar, la inocencia mortal
la pasión de una vida incapaz

Un poco de mi

Mi foto
La vida es algo que a todos se nos ha consedido, aunque jamas se valora, la vida para mi es un obsequio, un humano para un no humano, interesante forma que tengo de ver esta situación;muero y ahora vivo, me engrandesco con tu vida y vivo porque de tu sangre me alimento...