Dead's Winter.
Prólogo
Prólogo
El Internacional, 02 de Agosto, 2005.
ESTAMBUL ABRE UN NUEVO CAMINO EN LA MEDICINA GENETICA
ESTAMBUL.- El día de hoy, los investigadores que forman parte del muy famoso grupo GENAVA (Genética Avanzada) han dado una conferencia de prensa, la cual fue dirigida por el famoso doctor Mahmut Harish, reconocido mundialmente por sus logros en los avances de la medicina genética. Harish afirma que su nueva investigación llevara a Estambul a colocarse en lo más alto de la medicina moderna internacional. Afirma que si su investigación va bien, podremos ver avances de su investigación a finales de Septiembre de este año.
El Mundo, 15 de Septiembre, 2005.
UNA NUEVA ERA
ESTAMBUL.- Hace algunas horas, el doctor Harish ha revelado una nueva medicina experimental, la cual tiene como objetivo eliminar los tejidos muertos a causa de bacterias y hongos. “… Y con este avance, podremos olvidarnos de las medicinas extranjeras que nos llegan muy costosas y afectan demasiado nuestra economía. Esta nueva medicina ayudara a todas aquellas personas que han sufrido algún infección por bacterias u hongos, ya que se encargara de eliminar todo rastro de bacterias que inutilicen las partes del cuerpo…” Esas fueron las palabras del doctor al final de la conferencia vía internet.
Imperio, 27 de Septiembre, 2005.
GENEVA AVANZA CADA DIA MAS
ESTAMBUL.- Todo parece indicar que la medicina creada por el doctor Harish ha sido un rotundo éxito, ya que se han tratado a más de 4,000 personas con problemas en la piel a causa de bacterias y hongos. El gobierno de Estambul autorizo un nuevo presupuesto para continuar con las investigaciones genéticas del grupo GENEVA. Espera poder poner a la venta esta nueva medicina a nivel mundial, solo basta la autorización de la Comisión Mundial de Medicina. Hasta ahora, se han visto muchos avances en los pacientes tratados con esta nueva medicina.
El Universal, 16 de Octubre, 2005.
NO A LA INVESTIGACION DE GENEVA
ESTAMBUL.- La Comisión Mundial de Medicina negó rotundamente la autorización de Estambul de poner a la venta la nueva medicina creada por el doctor Harish, puesto que varios de las personas que fueron expuestas a esta “nueva medicina” han sufrido variados efectos secundarios. El gobierno de Estambul ha decidido detener toda investigación en los laboratorios de GENEVA. Aun no tenemos en número exacto de las personas fallecidas a causa del medicamento creado por el doctor Harish. Harish abandonó las instalaciones de los laboratorios al ser clausuradas. Muchos datos de la investigación del grupo GENEVA han desaparecido, al igual que algunas muestras base de la medicina experimental.
El Dialogo, 01 de Noviembre, 2005.
UNA NUEVA AMENAZA
ESTAMBUL.- Tras ser rechazada la autorización de Estambul de promocionar su nueva medicina, la ciudad ha sufrido el brote de una nueva enfermedad. Los científicos Turcos no han podido relacionar esta nueva enfermedad con alguna que se haya visto antes, pues aseguran que esta enfermedad es mortal, ya que inhibe las funciones motrices de la persona. Hasta ahora el número de infectados ha superado los 10,000 y las muertes a causa de esta epidemia aumentaron a 3,542. Aun no se sabe el paradero del doctor Harish.
Parlamento, 08 de Noviembre, 2005.
ESTAMBUL EN CRISIS
ESTAMBUL.- Después de la tragedia a causa de la nueva medicina experimental del doctor Harish, el gobierno de Estambul ha sufrido una caída financiera, tal vez, la más grande de toda la historia de Turquía. Ahora, Estambul esta a poco de convertirse en una ciudad abandonada, pues después de la noticia del 16 de Septiembre, todos los países cancelaron los vuelos a esa ciudad y aconsejaron a sus habitantes a no visitarla por temor a que se contagiaran de alguna bacteria o virus. Cabe señalar que los muertos a causa de esta nueva enfermedad se han incrementado a más de 6,000 personas y que el número sigue aumentado. Las autoridades aun no han podido controlar este brote.
Medicina Moderna, 20 de Noviembre, 2005.
ESTAMBUL EN CUARENTENA
ESTAMBUL.- LA ONU al ver la impotencia del gobierno de Turquía para controlar esta nueva enfermedad, ha decidido poner toda la ciudad de Estambul en cuarentena. Esto es parte de lo que la ONU informo en prensa mundial… “No podemos quedarnos con los brazos cruzados esperando a que Turquía haga algo con respecto a su problema. Esta decisión está basada en la idea de poder proteger a las demás ciudades y países alrededor de este gobierno. A nombre de todos los que conformamos la Organización de las Naciones Unidas, declaramos a Estambul… ZONA DE CUARENTENA”.
El Momento, 22 de Noviembre, 2005.
LAS FONTERAS CERRADAS
ESTAMBUL.- Tras el comunicado de la semana pasada de la ONU, miles de soldados de diferentes naciones se han estado transportando hacia la ciudad de Estambul. Toda la ciudad ha sido rodeada por enormes vayas, impidiendo la entrada o salida de alguna persona del lugar. También, la ONU ha empezado una búsqueda para localizar al doctor Harish y aprenderlo por un posible ataque bacteriológico en contra del gobierno por haber cerrados sus instalaciones y haber detenido su investigación.
New York Times, 03 de Diciembre, 2005.
¿DE EPIDEMIA A CANIBALISMO?
ESTAMBUL.- Tras haber puesto en cuarentena la ciudad de Estambul por la epidemia de una nueva enfermedad, se han reporta casos de canibalismo entre los infectados. Los muertos han aumentado a un impresionante número de 50,000 personas, casi la mitad de la población. Se han enviado unidades tácticas de rescate para poder rescatar a las personas que no hayan sido infectadas por esta enfermedad. Hasta el momento, se han podido rescatar a más de 3,000 personas pero en la búsqueda, han caído más de 489 soldados en acción. La ONU está empezando a tomar medidas más extremas para la erradicación de esta enfermedad, aun no se sabe con exactitud acerca de estas medidas para erradicar el problema. Aun no se han reportado señales del doctor Harish, algunos han empezado a pensar que el doctor sucumbió tras haberse expuesto a esta enfermedad. Aun no hay nada seguro.
CAPÍTULO I. Parte I
14 de Octubre, 2005
Roma
(Aun en la plaza del Vaticano, admirando la esplendorosa ciudad, nublada pero sublime)
Terminar mis estudios como Antropóloga social ha sido el paso más grande que he dado, y darme la oportunidad de viajar, de conocer el mundo y quizás, sólo quizás conocer el comportamiento de cada tipo de comunidad humana que pueda conocer. Roma, El Cairo, San Francisco, Kioto, Hiroshima... bellas ciudades de este maravilloso mundo nutrido de vida; próxima parada en mi plan: Estambul... y valla que he oído maravillas de este lugar, en especial sobre los avances genómicos que ha adquirido ¿será que, tal vez, llegue a obtener el 1er lugar como principal ciudad impulsora de la ciencia genómica?
21 de Octubre, 2005
Estambul
(Pocas veces es conveniente realizar llamadas internacionales, solo con el motivo de reportarse con vida. Tras desempacar, e instalarse en una posada...)
-"Padres mis, he arribado en Estambul, y por el momento su gente me parece demasiado cálida, lástima que no pueda decir lo mismo de su clima.
Aunque saben, por alguna extraña razón me fue un poco difícil llegar hasta aquí pues en el aeropuerto de Roma, a los que viajaríamos a Estambul nos pusieron demasiadas trabas, fue algo desconcertante, en fin, estoy muy feliz pues a partir de mañana comenzaré a dar recorridos por los lugares y sitios más importantes, no me decido aún por dónde comenzar, quizás pida la ayuda de algún guía turístico, me estoy alojando en un lugar muy similar a las posadas que hay en casa, y saben, la dueña del lugar tiene un hijo, que igual es Antropólogo social, es dos años mayor que yo, pero... me parece simpático, no se aun su nombre pero espero averiguarlo mañana, los quiero y no dejo de pensar en ustedes, me entra un poco de nostalgia pero sé que siempre cuento con su apoyo y que tras algunos meses más, estaré de vuelta en casa, feliz de volverlos a ver. Los quiere Marnisha".
Un poco de televisión y un baño antes de dormir hace bien.
Mañana del 22 de octubre
Dueña de la posada: ¡Jeremy!, ya de vacaciones hijo mío...
Marnisha: Disculpa, estoy de visita en esta Ciudad, ¿te importaría mostrármela?
Jeremy: Desde luego
Maravilloso, simplemente maravilloso, Estambul ahora me parece más interesante por su gente de lo que pude haber creído, sus lugares, sus sitios, todo es hermoso, el mar de Mármara, el palacio de Topkapi, quisiera quedarme a vivir aquí, junto a Jeremy
30 de Octubre, 2005
Estambul
(Las calles parecen ir disminuyendo su tránsito por ende todo parece un tanto vacío, de alguna forma el saber la fecha es solo cuestión de saber que aún se vive. Marnisha se encuentra en un ciber café, su celular a perdido cobertura y en la posada el teléfono parece fallar tanto. Se siente en el clima la tristeza que abruma a la chica)
-"Mamá, me siento fatal con la noticia que me has dado sobre la muerte de mi padre, mi más grande deseo era dejar este capricho mío y volar a casa, estar en estos momentos difíciles ahí, a tu lado, no he dejado de llorar, fui ayer por la mañana al aeropuerto para regresarme, pero por ningún motivo han dejado entrar ni salir a nadie de aquí, no sé que sucede, y los noticieros y periódicos del lugar sólo hablan de una enfermedad que asecha la ciudad, no sé que este ocurriendo, incluso las comunicaciones han comenzado a ser bloqueadas, es muy difícil hablar por teléfono a llamadas internacionales así que por más deseos que tenga de estar contigo no podre hacerlo, Dios nos ampare madre mía. Con afecto Marnisha".
Hace casi dos semanas que El Universal indicó la prohibición de la medicina del doctor Harish y Estambul esta de locos, ¿qué es lo que pretenden ocultar al mundo?, ¿una nueva enfermedad para la que no hay cura?, la economía decae rápidamente, el dinero con el que cuento parece ya no valer nada, y la madre de Jeremy parece que ha contraído dicho mal, lleva dos días bajo observación médica y no parece haber mejora.
20 de Noviembre, 2005
Estambul
(Marnisha no ha encontrado la manera de consolar a Jeremy tras su penosa pérdida. El repartidor del periódico hace su entrega del día y junto con el periódico la revista "Medicina moderna" parece revelar el caos en el que se encuentra e gobierno Turco y junto con ello lo que parece casi el final de la grandiosa ciudad Europea)
La madre de Jeremy murió hace una semana, aquí todo se pone peor, he perdido la comunicación con mi madre, me encuentro sola, y a penas ayer dieron un comunicado oficial "Estambul en cuarentena", al parecer esta enfermedad ha salido completamente de todos los parámetros, y la ONU comienza a tomar cartas en el asunto. “No podemos quedarnos con los brazos cruzados esperando a que Turquía haga algo con respecto a su problema. Esta decisión está basada en la idea de poder proteger a las demás ciudades y países alrededor de este gobierno. A nombre de todos los que conformamos la Organización de las Naciones Unidas, declaramos a Estambul… ZONA DE CUARENTENA”.
4 de Diciembre, 2005
Estambul
(No queda más, solo un calendario y un viejo radio de la familia de Jeremy, el clima frío parece aún más desolador, triste y con aires de temor absoluto, los periódicos dejaron de golpear la puerta, es raro ya ver gente "normal" caminar por las calles)
Pareciera una eternidad la que e permanecido aquí, la mayoría de la gente ha sido infectada, soldados de varios países han decidido colocar enormes vallas alrededor de la ciudad impidiendo el paso de todo aquel que quiera salir o entrar a la ciudad, me he quedado aparentemente sola, solo Jeremy es quien me acompaña por lo que veo ambos estamos solos en ahora este nuevo mundo, tememos salir de la posada, pareciera que los enfermos se han escapado de los hospitales y caminan por las calles que ahora están desoladas, ya no se oyen risas de los niños, ni el murmullo nocturno de las parejas que solían pasear bajo las estrellas, hace frío.
Ayer Jeremy y yo nos asomamos por una de las ventanas para ver si era seguro salir y conseguir comida, fue aterrador, un humano comiéndose a otro humano, canibalismo totalmente, ¿qué demonios causa dicha conducta?, ¿acaso tan mala fue la supuesta nueva medicina del doctor Harish?, ya no conseguimos dormir, solo de pensar que en cualquier momento podemos ser devorados por los que se encuentran a fuera. Y sin embargo sólo una esperanza nos abriga, ayer por la noche, encendimos el pequeño radio que nos acompaña, y supimos que hay gente que no ha sido infectada y que soldados han venido a ponerlos a salvo pero, nosotros no hemos visto a ningún soldado a cada rato nos asomamos por la ventana, ¡que la ayuda nos llegue pronto!
Parte II
10 de Agosto, 2005
VALENCIA, ESPAÑA
Ayer por la mañana, recibí una carta que venía de Turquía, mas especifico de Estambul. Al parecer se trataba de una corporación muy importante, al justar la portada de la carta.
“Para: Doc. Vladimir Van Garrett
Buenas tardes tenga, Doctor Van Garrett. Le queremos hacer la más cordial invitación a participar en el nuevo proyecto que se está llevando a cabo en nuestra ciudad, en las instalaciones de GENAVA. Le hacemos esta invitación con la intención de que pueda proporcionarnos su punto de vista y sus conocimientos en el área de Medicina Genética. Esperamos que nuestra investigación sea de gran ayuda para la sociedad y más aun, para nuestra humanidad. Esperamos contar con su participación.
Atte. Doctor Mahmut Harish
Director de Operaciones de GENAVA”
Al parecer, los científicos de Estambul han estado avanzando en sus investigaciones con respecto a la medicina genética. Creo que asistiré ya que, por lo que dijeron en la televisión, parece ser una nueva era para la investigación genética.
20 de Agosto, 2005.
AEROPUERTO DE LA CIUDAD DE VALENCIA
Hoy es el día en que viajare hacia la ciudad de Estambul, aceptando la invitación del doctor Harish en formar parte de las nuevas investigaciones que se están llevando a cabo en esa ciudad. Al parecer no estaré solo por esas tierras, pues al enterarse de mi invitación por GENAVA, mi estudiante más avanzado me ha pedido… bueno casi suplicado, que le dejara acompañarme en esta investigación, ya que él ha seguido las investigaciones que ha realizado el doctor Harish y está muy emocionado de poder conocerlo en persona.
Vladimir: Al parecer este viaje te emociona tanto, ¿verdad Ricardo?
Ricardo: Así es profesor Van Garrett, el solo hecho de saber que pronto conoceré a una gran eminencia en la medicina genética, hace que me ponga muy nervioso.
Vladimir: Tranquilízate.
Vaya, al parecer si está emocionado con lo del viaje.
22 de Agosto, 2005.
INSTALACIONES DE GENAVA
Por fin llegamos a Estambul el día de ayer, después de instalarnos en un hotel, contacte al Doctor Harish para poder programar una visita a sus instalaciones. Vaya que me quede sorprendido al ver toda la tecnología con la que contaba GENEVA. Ricardo se quedo fascinado al conocer estas instalaciones y quedo realmente satisfecho al poder conocer en persona al doctor Harish. Nos explico que desea poder terminar su investigación acerca de una nueva “medicina” que están creando para combatir los problemas con los hongos y bacterias que atacan el cuerpo humano. Si todo sale bien, esta nueva medicina será la cumbre del doctor Harish, y obviamente, esto pondrá en los entandares más altos a los científicos de Estambul. Mañana nos instalaremos en los dormitorios de la empresa y empezaremos a formar parte del grupo GENAVA.
14 de Septiembre, 2005.
SALA DE CONFERENCIAS DE LAS INSTALACIONES DE GENAVA
Hoy, el doctor Harish nos ha convocado a todos para una pequeña conferencia. Al parecer, la nueva medicina ya esta lista y ahora falta solo probarla para ver su eficacia. No puedo evitar negarlo, los investigadores de GENAVA son muy creativos, productivos y muy dedicados a su trabajo. Creo que el día de hoy o mañana, estarán dando una conferencia mundial donde se diga que la medicina esta lista, y nada mas falta el probarse. Ricardo se siente tan feliz de estar aquí, extraña mucho a sus familiares desde luego pero el saber que está aportando su granito de arena para el avance genético le hace seguir adelante. Esperaremos a que el doctor empiece con su discurso.
01 de Octubre, 2005.
SALAS DE TRATAMIENTO DE GENAVA
La medicina que ha creado el doctor Harish ha tenido éxito. La mayor parte de las personas sometidas a esta nueva medicina han presentado mejorías en menos de 2 días. Pero hay algo que me parece muy extraño en esta medicina, ya que, desde la última conferencia que dio el doctor Harish al mundo, he notado muchos cambios en su comportamiento. Ricardo me ha hecho el comentario que en una de las salas de tratamiento, vio como han muerto 3 personas a causa de los efectos secundarios de este medicamento. Quiero entender que, cuando una nueva medicina sale al público, tiene que tener sus consecuencias, desde luego, esa información no sale de estas paredes. Creo que algo está saliendo mal.
10 de Octubre, 2005.
DORMITORIOS DE GENAVA
Hace más de 1 mes que no nos han dejado salir de las instalaciones. Ayer, se reporto el fallecido 354. Esta investigación ya no está siendo de mi agrado. He tratado de hablar con el doctor Harish pero me han dicho que no recibirá a ninguna persona. Han incrementado la seguridad en el lugar, pues al parecer ha habido escape de información. Ricardo me ha sugerido tratar de escapar de las instalaciones, porque me asegura haber escuchado que la Comisión Mundial de Medicina no aprobara la nueva medicina y piensa que eso sería un desastre. Mañana tratare de buscar una forma de salir.
16 de Octubre, 2005.
SALA DE CONFERENCIAS DE GENAVA
Hoy en la mañana, recibimos la noticia de que la CMM ha rechazado el poder a la venta la nueva “medicina” del doctor Harish. El gobierno ha actuado de inmediato y han enviado a muchos militares a clausurar las instalaciones. Pero el problema de esto es que no nos dejan salir. Poco después de saber la noticia, Harish escapo con un grupo de investigadores. Al parecer llevaban mucha documentación y algunas muestras de la nueva medicina. Ricardo se siente con miedo al pensar que el gobierno tome la decisión de “limpiar” toda la instalación, lo que eso representaría el desaparecer a todos los pacientes tratados con la nueva medicina y a los investigadores involucrados. Tendremos que salir de inmediato antes de que eso pudiera hacerse realidad.
28 de Octubre, 2005.
DORMITORIOS DE GENAVA
Algo muy raro está pasando, al parecer a las personas que fueron suministrado el tratamiento con la nueva medicina, han empezado a sufrir más síntomas extraños. Empiezan a salirse de las salas de tratamiento y empiezan a caminar por toda la instalación. Pero sus movimientos son muy raros, lentos y torpes. Sin mencionar que al parecer una nueva infección está atacando a todos los que tienen contacto con los pacientes. Hace 2 días que no encuentro a Ricardo, he sentido el temor que fuese detenido por los militares o mucho peor, por alguna de los familiares de los pacientes. Los militares han empezado a retirarse de la instalación. Ya no queda mucho tiempo.
21 de Noviembre, 2005.
SALA DE COMUNICACIONES DE GENAVA
He escuchado por el radio que Estambul ha sido declarada zona de cuarentena. No entiendo que es lo que está pasando afuera de estas instalaciones, pero aquí adentro, todo está muy mal. Antonio, un compañero de investigación, ayer fue contagiado por uno de los pacientes. Su piel se empieza a poner muy pálida y ya casi no puede comunicarse con nadie. Aun no he visto rastros de Ricardo, me temo que no volveré a verlo, solo espero que este bien.
28 de Noviembre, 2005.
SALA DE COMUNICACIONES DE GENAVA
No he podido pedir ayuda por los radios, al parecer, todas las comunicaciones de Estambul han sido cerradas. Hoy en la mañana, he visto algo que me ha dejado con un nudo en la garganta, uno de los pacientes se encontraba de rodillas… devorando a otra persona. ¡Maldición que está pasando! No pensé que los pacientes empezaran a tener instintos caníbales. No sé si esto también este pasando afuera de las instalaciones, pero aquí adentro ya nada es seguro. Marie, una doctora americana, me ha dicho que ya encontró la forma de salir de las instalaciones, pero que necesitamos irnos bien protegidos antes de tomar una decisión. Antonio ayer falleció, al parecer no pudo con esta nueva enfermedad. Pero lo que he podido constatar es que no se contagia con el aire, sino que se contagia con el contacto con un infectado. Las provisiones se acaban y necesitamos salir, espero Dios me perdone por haber participado en este apocalipsis.
03 de Diciembre, 2005.
HOTEL DE ESTAMBUL
Por fin pudimos salir de las instalaciones de GENAVA. Estoy en un grupo con dos personas más: Marie la americana y Nicolás, el mexicano. Nicolás pudo encontrar este hotel donde nos refugiaremos de todos, esperando a que llegue la ayuda. Desde hace un par de horas, hemos empezado a escuchar los sonidos de disparos por toda la ciudad. Los militares empiezan a llegar en grandes cantidades, pero los infectados son demasiados. Hace poco, un camión que transportaba un grupo de militares fue atacado por un grupo de infectados, y por más que lucharon, los militares cayeron ante estas personas. ¿Personas? No, ya dejaron de ser personas. No tengo alguna palabra para describirlos. Necesitamos salir de la ciudad lo más pronto posible. Espero poder seguir adelante con todo esto.
CAPITULO II. Parte I
El viento soplaba fuertemente y venía acompañado con una brisa helada. Poco a poco la temperatura de la tierra empezaba a descender por la entrada al invierno. En las calles, se venían andando los cuerpos de muchas personas que caminaban con pasos torpes. Los límites de la ciudad estaban resguardados por grandes alambrados, los cuales no permitían el acceso o salida del lugar. Desde hacía un par de días, los disparos con armas de fuego no dejaban de detenerse. El caos había tomado por completo la ciudad, el canibalismo se había presentado en aquellas personas que habían sido sometidas a unas pruebas médicas, y todo, por llevar adelante la medicina genética.
Vladimir no podía creer lo que estaba pasando, tenía muchas esperanzas con los avances que los científicos Turcos estaban logrando. Pero más aun, se sentía culpable por haber involucrado a Ricardo. No entendía que es lo que trataba de hacer el doctor Harish, se pudo dar cuenta que el doctor sabía las consecuencias de la nueva medicina que estaba creando, pero aun así, siguió con su investigación. Marie y Nicolás miraban por las ventanas, tratando de ver como estaba el panorama a su alrededor. Vladimir permanecía sentado en una mesa del rincón, tratando de concentrarse con todo lo que estaba pasando, sabía que tenía que salir de ahí como diera lugar. Marie volteo a ver a Vladimir y camino hacia donde se encontraba. Coloco una mano sobre su hombro.
MARIE: Tranquilízate, encontraremos una solución a esto – Y esbozo una sonrisa.
VLADIMIR: Pero me siento culpable por…
MARIE: Ricardo, te aseguro que él está bien. Además, él fue uno de los primeros que se dio cuenta de lo que pasaba en las instalaciones de GENEVA, así que seguramente tomo las medidas adecuadas.
Vladimir asintió con un movimiento de cabeza y se puso de pie para caminar hacia la ventana. Nicolás permaneció serio mientras veía como Marie y Vladimir se acercaban. Afuera, los cuerpos de los pacientes continuaban andando por todas las calles, ya casi no había rastros de los soldados que resguardaban las salidas de la ciudad. Poco a poco fueron cesando los disparos por toda la ciudad, al parecer, ya se estaban retirando.
VLADIMIR: ¿Qué has podido observar, Nicolás?
NICOLÁS: Al parecer los soldados se han marchado, pero aun escucho algunos disparos que provienen del otro lado de la ciudad.
MARIE: ¿Has podido ver a alguien más... que este refugiado como nosotros?
NICOLÁS: Hasta ahora no – contesto Nicolás exhalando.
VLADIMIR: Bueno, lo que necesitamos ahora es conseguir más víveres y si podemos, conseguir algún arma. Después, trataremos de encontrar una manera de salir de ciudad.
Los pacientes aun seguían caminando por doquier, algunos incluso, llevaban aun las batas del laboratorio manchadas con sangre. Vladimir se puso de pie, se dirigió a la mesa y la alzo para colocarla en medio del cuarto, después, cogió el mapa que traía en su mochila y lo extendió en toda la mesa.
VLADIMIR: Bueno, nosotros nos encontramos en este punto. Necesitaríamos trasladarnos hasta este lado de la ciudad, justo a un lado de la estación de policía. Ahí podríamos encontrar armas para poder protegernos.
NICOLÁS: ¿Y cómo piensas llegar hasta allá? Ya has visto lo que les sucedió a los soldados que viajaban en el camión.
MARIE: Lo más conveniente sería conseguir un vehículo grande. Lo malo es que no he podido ver ninguno desde que llegamos al hotel.
NICOLÁS: ¿Y el camión de los soldados?
VLADIMIR: Exacto, tendríamos que tomarlo para poder llegar del otro lado de la ciudad.
Marie y Nicolás hicieron un movimiento de cabeza. Ya tenían un plan, ya solo faltaba tratar de llevarlo a cabo. Nicolás y Marie se apartaron de la ventana y empezaron a buscar sus cosas para salir. Marie había vaciado una máquina expendedora de golosinas para poder obtener algunas bolsas con alimentos secos y chocolate, pues sabía bien que el chocolate y las nueces proporcionaban una buena fuente de energía. También, llevaba algunas botellas de agua embotellada y un kit de primeros auxilios. Nicolás puso sacar un par de linternas, y desde luego, su confiable navaja multiusos. Vladimir, al ser el último en salir, solo pudo llevarse con él un par de radios de onda corta, unos binoculares y algunos mapas de la ciudad. Sabían que no tenían mucho pero con eso podrían sobrevivir un par de días. Nicolás inspecciono por última vez la habitación, tratando de encontrar algo que les fuera útil pero no encontró nada. Ya listos para salir, Vladimir regreso a la ventana a dar un último vistazo para ver la distancia de donde se encontraba el camión del ejército con respecto al hotel. Sabía que sería difícil llegar, ya que las calles estaban llenas de pacientes pero tendrían que encontrar la manera de hacerlo.
Ya todos se encontraban listos con sus mochilas, Nicolás abrió lentamente la puerta y miro para ver si no había nadie alrededor. Al no ver ninguna señal de vida, salieron muy despacio de la habitación y empezaron a dirigirse al vestíbulo. Se encontraban en el piso quinto, por lo cual tendrían que bajar por las escaleras para no llamar mucho la atención. Lentamente iban bajando tratando de ver con detalle por donde pasaban para ver si encontraban algún objeto contundente que les sirviera de arma. Cuando casi llevaban al vestíbulo, escucharon los gemidos de algunas personas, lo más probable es que hayan sido pacientes. Nicolás, quien se encontraba delante de los demás, detuvo a los otros y miro con detenimiento su alrededor. Vio a tres pacientes caminando por la recepción, chocando con todo. Después, miro alrededor para ver si encontraba algo que les sirviera y cuando miro hacia la chimenea, vio que arriba de ella se encontraban dos espadas cimitarras. Esas espadas representaban un milagro al ver en el peligro en el que se encontraban.
NICOLÁS: Vladimir, necesitamos tomar esas espadas que se encuentran sobre la chimenea. Necesito que me ayudes a llegar hasta allá para conseguirlas.
VLADIMIR: Entiendo, pero, ¿Cómo le hacemos para pasar por en medio de los pacientes?
Nicolás se quedo en silencio por unos segundos y vio que al final de las escaleras, había un cesto donde colocaban las sombrillas y en ella había una sombrilla y un bastón.
NICOLÁS: Vladimir, al bajar cogerás el bastón para protegerte, mientras que yo tratare de llegar a la chimenea para tomas las espadas.
Vladimir asintió con un movimiento de cabeza. Ambos se despojaron de sus mochilas y cuando estuvieron listos, Nicolás le hizo una señal y bajaron rápidamente las escaleras. Nicolás paso rápidamente por detrás de un paciente y Vladimir tomo el bastón que se encontraba en el cesto. Vio como un paciente con la bata desgarrada y empapada en sangre se le acercaba. Tomo el bastón fuertemente con ambas manos y le propino un golpe duro a la cabeza del agresor, lo que provoco que el bastón se rompiera. El paciente soltó un lastimero gemido y callo chocando contra la barra de la recepción. Los otros dos, voltearon a ver a Nicolás y se le empezaron a acercar con las manos desgarradas por delante. Nicolás había llegado hasta la chimenea pero no podía zafar las espadas, pues estaban muy bien sujetas a la pared. Cuando volteo a ver sobre su hombro, un paciente se encontraba a no más de 30 centímetros de él, por lo que volteo y le dio una patada en el estomago para alejarlo. La patada solo hizo que el paciente diera unos cuantos pasos hacia atrás, pero aun continuaba caminando hacia él. El otro paciente, sujeto con sus manos el cuello de Nicolás y poco a poco se le acercaba para morderlo, pero antes de que llegara a hacerlo, Vladimir con el pedazo de bastón que tenia y se lo incrusto en la parte posterior al agresor de Nicolás. La criatura soltó a Nicolás y se desplomo hacia atrás, mientras empezaba a hacer un pequeño charco de sangre. Nicolás continúo tratando de soltar las espadas y con un leve sonido, las espadas cedieron y Nicolás tomo una con fuerza y lanzo un golpe en contra del primer agresor. Se escucho unos golpes secos cuando la cabeza del paciente caía contra el suelo y daba unos leves rebotes, después, el cuerpo empapado en sangre cayo sin más. Nicolás respiraba agitadamente mientras veía los cuerpos de los pacientes sobre toda la recepción. Volteo a ver a Vladimir y observo cómo se encontraba algo paralizado, sabía que Vladimir no era del tipo de personas que había participado en muchas peleas, pero supo que podía con eso.
Marie bajo las escaleras con las mochilas en mano y vio toda la recepción empapada en sangre y los cuerpos regados. Se sentía muy asustada pero también, aliviada al saber que Nicolás y Vladimir estaban a salvo. Nicolás recogió la otra espada que había caído y se la entrego a Vladimir. Ambos esperaron un poco mientras sus respiraciones y ritmo cardiacos se estabilizaban nuevamente, sabían que este había sido el primero de muchos más enfrentamientos que tenían que pasar para poder salir de esa pesadilla. Solo esperaban poder seguir adelante.
Parte II
Hace tiempo que no hacía un clima tan frío, es invierno pero el frío parece aún más intenso quizá sea por la falta de personas que desde hace ya algunos días han dejado de circular por estos lugares, el miedo se ha albergado en los que aún no han sido infectados, sólo Dios sabe qué es lo que sucede. Por las tardes, casi no hay movimiento y solo algunas personas se dejan ver por breves segundos después desaparecen y al cabo de un rato vuelven con raciones de comida enlatada, por las noches, gritos desgarradores se comienzan a oír, ladridos de perros que parecieran tener rabia, y personas con pasos torpes circulan las calles devorando a los “normales” que se encuentran a su paso.
Marnisha a comenzado a escribir una bitácora, pues espera que todo esto termine pronto y así poder regresar a casa y contar con exactitud lo que ve y lo que siente; pero las esperanzas se anulan cada día que transcurre pues pareciera que no sólo el invierno impide que las personas salgan si no también esos extraños seres de paso torpe que al caer la noche se hacen presentes por las calles de Estambul.
Todos estos días hemos permanecido temerosos en la posada, hemos cubierto y reforzado cada ventana y cada puerta, procuramos no comer demasiado para así hacer rendir la comida que estaba almacenada, por desgracia esta por terminarse. Ya no se escuchan los disparos ni las voces de los militares, o es que ¿acaso nos han abandonado ya? Las noches parecen ahora interminables, casi no podemos dormir por el miedo de ser sorprendidos por esos seres. Pocas son las veces que conseguimos ver por la ventana a alguna persona que tenga la misma situación que nosotros pero no tenemos tanto éxito para fraternizar, pues todos tenemos miedo y no hay en quien confiar. Ayer Jeremy me confirmó que en la casa de enfrente a nuestra posada hay tres personas que al parecer sufren lo mismo que nosotros, es difícil encontrar la forma de comunicarnos pues al menos de mi parte, me da miedo salir y ser devorada por esos seres que si bien puedo llamarlos de alguna manera, los llamaría “zombies” aunque parezca una palabra deschavetada y sacada de una película de acción pero por desgracia eso son. Por increíble que parezca, la ciencia ha llegado al punto de mezclar lo que antes era fantasía con el mundo real.
JEREMY: (Interrumpiendo la escritura de Marnisha) De alguna forma las raciones que hasta el momento hemos mantenido para nosotros, parecen agotarse, necesitamos salir y conseguir comida, de lo contrario…
MARNISHA: No pensemos en nada malo, y si, de alguna forma debemos salir y conseguir comida, pero… cuál será nuestra técnica. Tú y yo somos simples e insignificantes en comparación con el número de seres que circulan la ciudad.
JEREMY: Lo sé, apenas amanezca y el sol esté en lo alto iré a la casa de enfrente e intentaré persuadir a esas personas para que se unan a nosotros, quizá así consigamos sobrevivir…
Marnisha se pone de pie dejando a lado sus notas y comienza a buscar la forma de cruzar la calle a salvo para que Jeremy cumpla su hazaña, sin embargo no encuentra algo que le sea totalmente útil en caso de un contratiempo; Jeremy por su parte ha ido a dónde antes solía dormir y regresa con un arma, un revólver y una caja de proyectiles.
JEREMY: Si, esto debe ayudarnos un poco, la tengo hace tiempo, me la regaló mi padre.
MARNISHA: Tengo miedo Jeremy.
JEREMY: No temas, te cuidaré, lo prometo.
Jeremy al terminar de decir estas palabras noto un tono diferente al dirigirse a Marnisha, sabía que ya no era el habitual, de alguna forma este tiempo que han pasado juntos ha conseguido que él comience al sentir algo especial por la chica. Ha amanecido y es hora de salir y comenzar a admitir la realidad que los aqueja.
Jeremy ha puesto en alto el arma de su padre en tanto que Marnisha se arma con uno de los cuchillos de la cocina, antes de salir, el chico revisa por última vez la calle para cerciorase que los zombies ya se han retirado (hasta que caiga la noche por lo menos). No hay rastro alguno y hace una seña a su acompañante para que comiencen a salir, poco a poco salen y cierran la puerta. Con paso firme caminan hacia el otro lado de la calle cuando escuchan el ladrido de un perro que al unísono de su ladrido se avienta hacia Jeremy, breves son los instantes en los que Jeremy es atacado por ese animal de ojos rojos, colmillos afilados y un tanto podridos, el hocico babeante y espumoso, un estruendo se oye y el animal cae muerto junto a Jeremy. Marnisha no ha dejado de mirar, pero se ha quedado inmóvil y temerosa, ve que su acompañante esta a salvo, corre, lo abraza y comienza a llorar, sin embargo a los pocos segundos escuchan una voz insistente ¡Corran, por aquí! Miran hacia la casa de su rumbo y ven a un hombre de no menos de 50 años con una escopeta en mano que les hace señas de peligro. Los chicos corren hacia la dirección indicada por el hombre.
Una vez a salvo, dentro de su destino Jeremy confesó a Marnisha no haber disparado, entonces ambos cayeron en cuenta de que el hombre de antes los había vislumbrado y ayudado, aun conservaban el temor de hace unos instantes cuando una presencia se situó justo detrás de ellos provocándoles un fuerte espasmo temeroso. Jeremy volteó bruscamente apuntando sin vacilar pero se detuvo y bajo el arma cuando descubrió que su agresor era una adolescente de no más de 15 años, él estaba seguro de que ella no vivía en ese lugar pues jamás la había visto, quizá ella se ocultaba como él y Marnisha de los seres monstruosos. La joven los guio entonces hasta donde estaba el hombre que ya antes los había ayudado, era su padre:
LAILA: Él es mi padre Ulfrido, y la mujer de allá mi hermana Haideé.
ULFRIDO: ¿Cómo se les ocurre salir de la nada a las calles tan inhóspitas? Ya nada es seguro, quien sabe, quizá lo más probable es que todos muramos y nadie sepa más de nosotros. Espero que él animalejo aquél no les haya hecho daño.
MARNISHA: Afortunadamente no señor, gracias por su ayuda, nosotros estamos agradecidos.
JEREMY: Gracias, nos fue de gran ayuda, y si nos arriesgamos de esa forma fue porque nos habíamos dado cuenta de su presencia y queríamos saber si ustedes quisieran unirse a nosotros y conseguir salir de esta ciudad a salvo, nosotros hemos perdido todo, solo nos tenemos el uno al otro y sé que si ustedes aceptan mi propuesta, podremos salir de aquí.
ULFRIDO: Nos gustaría de verdad, pero por desgracia nosotros hemos suspendido por este tiempo nuestra huida, pues mi hija Haideé no goza de buena salud, hace tiempo los médicos nos dijeron que ella moriría de una u otra manera y nos es algo complicado poder continuar.
Hace ya tiempo a Haideé se le detecto una enfermedad que ocasionaba que su cuerpo por largo momentos se pusiera rígido, expidiendo un sudor extraño del que los médicos no encontraban composición alguna, no había registros de su enfermedad y por ende tampoco se sabía de alguna cura. La madre de Haideé al parecer era la que tenía la enfermedad y ésta fue heredada a su hija, en cuanto ella nació la madre murió.
El día entero los ahora nuevos compañeros Jeremy y Ulfrido, charlaron, intentando hacer una buena estrategia para conseguir llegar al centro de la ciudad en la que por suerte y según Ulfrido había personas sanas, el objetivo ya estaba presente, pero era un largo y peligroso trayecto. En tanto, Laila mostraba a Marnisha un viejo radio que los había acompañado en este martirio, intentando sintonizar, una noticia desconcertó a todos en la habitación, una transmisión cruzó señal con el radio de Laila, parecía por los defectos de sonido, venir de un camión militar…
CAPITULO III. Parte I
Marie se acercó a Vladimir y coloco nuevamente su mano sobre su hombro. Vladimir aun permanecía inmóvil después de ese enfrentamiento con los pacientes, sabía que lo que había hecho era lo necesario para poder sobrevivir, pero no podía evitar sentir ese sentimiento de culpa. Nicolás se acercó a Vladimir y también le coloco su mano sobre el hombro.
NICOLAS: Gracias amigo – dijo mientras esbozaba una sonrisa.
Vladimir miro a Nicolás y después a Marie y soltó un profundo suspiro.
VLADIMIR: Vaya, en la universidad jamás nos enseñaron este tipo de enfrentamientos.
Los tres sonrieron un poco mientras Marie empezaba a revisarlos por si alguno tenía alguna herida que necesitara ser atendida. Nicolás camino hacia la puerta de la entrada al hotel para ver como se encontraba la calle. La calle parecía despejada pero no alcanzaba a ver el camión del ejército que se encontraba justo en medio de un parque. Trato de ver que otras opciones tenían, ya que la de encaminarse directamente al camión seria prácticamente suicidio. Después volvió a entrar y se acercó a Marie y Vladimir.
NICOLAS: Bueno, la calle se encuentra despejada pero no alcanzo a ver el camión de los soldados.
MARIE: Y entonces, ¿Qué opciones tenemos?
NICOLAS: Pues al revisar la calle solo pude percatarme de dos opciones: La primera es ir por la calle escondiéndonos, hasta poder llegar lo más cerca del camión. Y ya estando cerca, uno de nosotros podría ir corriendo hacia él y encenderlo para poder salir de aquí.
VLADIMIR: ¿Y la otra opción?
NICOLAS: - se toma un poco de tiempo en contestar- La segunda seria separarnos en dos grupos: el primer grupo seria de dos personas las cuales se dirigirían hacia un edificio que está a dos manzanas del parque, mientras que el otro sería algo así como un corredor, el cual tendría que llegar hasta el camión.
MARIE: No entiendo.
NICOLAS: Les explico, las dos personas colocadas en el edifico, tendrían una visión amplia del parque y podrían ver todo alrededor y le dirían al corredor que ruta tomar. Cada grupo tendría un radio para poder comunicarnos. El objetivo es que, de ir uno solo, se le haría más fácil escapar y no ser detectado tan fácilmente.
Marie y Vladimir se quedaron callados por unos segundos, tratando de analizar la situación y las opciones que tenían. Cualquiera de las dos opciones que eligieran sería muy peligrosa, pero tendría que elegir alguna para poder continuar con su plan de salir de la ciudad.
VLADIMR: ¿Y quién sería el corredor?
NICOLAS: Pues, como Marie es la encargada de las medicinas, ella no podría ser. Y como tú te paralizas muy fácilmente, serias un plato rico para esas cosas. Por eso, yo seré el corredor.
Marie y Vladimir se voltearon a ver y asintieron de mala gana. La idea de separarse no le agradaba para nada a Marie, pero sabía que si se iban en grupo corrían más peligro de ser atacados. Nicolás tomo su mochila y sonriendo las hizo señas para que le siguieran.
Una vez en la puerta, salieron rápido corriendo por la orilla del hotel, Nicolás iba adelante con su espada, Marie se encontraba en medio y Vladimir en la retaguardia. Caminaron hasta llegar al cruce de la calle, de donde se podía ver bien el edificio donde tenían que llegar. Unos cuantos metros adelante, se podía observar a un paciente caminando desnudo. Nicolás nuevamente dio un vistazo a todo su alrededor para ver que opciones tenían a su alcance y noto un pequeño callejón que se encontraba a no más de 50 metros de ellos y que cruzaba hasta quedar frente al edificio.
Nicolás alzo su mano señalando el callejón y Marie y Vladimir sabían que tenían que correr hacia allá. Nuevamente, Nicolás miro a su alrededor y les dio la señal para empezar a correr hacia el callejón. Mientras corrían, Marie pudo percatarse que a lo lejos había visto a dos personas correr. Una de ellas llevaba un arma en sus manos y a los pocos segundos de haberles visto, se escucho el rugido de un arma de fuego. Nicolás hizo caso omiso del disparo que había escuchado, pues ya casi estaban llegando al callejón.
Una vez ahí, miro hacia dentro del callejón y vio que se encontraba completamente vacío, entonces continuaron corriendo hasta poder llegar al final del camino y estar justo enfrente del edificio. Los tres corrieron sin ningún contratiempo y llegaron hasta el final del callejón. El edifico que tenían enfrente era de la misma compañía para la que habían trabajado… GENAVA. Nicolás hizo un gesto de desprecio al ver el edificio pero sabía que tenían que entrar en él y seguir con su plan. Miro alrededor y para cerciorarse que estaba vacío y solo pudo observar a un par de pacientes a lo lejos, los cuales no les ocasionarían problemas. Nicolás volteo a ver a Marie y a Vladimir y noto también, sus gestos de desprecio.
MARIE: Genial, esta compañía al parecer tenía mucho poder en esta ciudad.
VLADIMIR: Bueno, - dijo en forma de burla - por lo menos podremos presentar una queja por lo que sufrimos en las instalaciones.
Marie y Nicolás sonrieron al ver ese pequeño rastro de humor que Vladimir había demostrado, pues con lo que estaban pasando, era muy difícil encontrar el momento para bromear. Una vez que estuvieron listos, empezaron a correr hacia las puertas del edificio. No tuvieron ningún problema en llegar hasta las grandes y reforzadas puertas de cristal del lugar. Pero, había algo que no les había pasado por la cabeza… las puertas estaban completamente cerradas.
NICOLAS: Maldición, solo esto nos…
Y Nicolás no pudo terminar su frase, pues se vio interrumpido por el ladrido de uno de los dos perros que se encontraban detrás de ellos. Totalmente desfigurados y con espuma saliendo de sus hocicos, empezaron a gruñir y a ladrar. Marie se pego contra la puerta mientras que Nicolás y Vladimir se ponían enfrente de ella sosteniendo las espadas que habían conseguido. Las bestias que tenían en frente solo tenían en mente algo… alimentarse.
La luz que cubría la ciudad poco a poco se iba desvaneciendo, de pronto, unos pequeños copos de nieve empezaron a caer. Esta sería la primera noche nevada que tendría la ciudad… aunque para ellos, podría ser la última.
Parte II
ULFRIDO: Llevamos casi tres semanas intentando salir de la ciudad desde el momento en que supimos que comenzaría a evacuarse, pero en esos momentos la situación de Haideé empeoró, cayó en cama con fuertes temperaturas y los soldados, a causa de ello, nos ignoraron, no nos permitieron subir a los camiones y por ende, quedamos ya olvidados.
La noche comenzaba a asomarse y los cinco comenzaron a cerrar y bloquear ventanas y puertas del edificio, de su poco refugio para poder resguardarse, el invierno cada vez hacia más presencia pronto nevaría, eso era seguro. No pasó mucho tiempo después de que la luna asomó su brillo cuando por las calles sonidos desgarradores se comenzaron a oír, quizá un par de cuadras más adelante aún existían personas sanas, existían, pues sus gritos poco a poco se apagaron dejando atrás un silencio abrumador. Por momentos las calles se silenciaban, pero en otros ratos las voces de “ultratumba” apagaban ese silencio, los perros eufóricos se aventaban a las puertas de los edificios desiertos, tenían una fuerza sorprendente tal que, en ocasiones conseguían derribarlas.
Por segunda vez, Marnisha notó que Haideé volvía a encender su diminuto radio, nuevamente aquella transmisión, ilógica para la situación en la que se encontraban, sin embargo la niña guardaba una mirada esperanzada.
ULFRIDO: Casi dos semanas y es la misma grabación, al principio creía que podríamos salvarnos y nos dirigimos a la dirección que indica, pero ya no hemos visto soldados, comienzo a creer que es una farsa.
JEREMY: Nosotros quedamos varados aquí, sin pensar en nada y cada día que pasa nuestros sueños se apagan, comienzan a generarse nubes del pasado y la supervivencia nos es más difícil –cambiando un poco de tema, con voz entrecortada (Jeremy recordó a su difunta madre) y con la mirada un tanto perdida - ¿Tendrán algo de comer? No hemos comido en dos días ¿cierto Marnisha?
Marnisha asintió con la cabeza y Laila de inmediato rebusco en una mochila algo que pudiera ofrecer, sin embargo sus víveres también se habían agotado, necesitaban hacer algo ¿pero qué? Al menos por la noche no podían hacer nada, de lo contrario arriesgarían su vida pero, ¿qué más daba? Parecían estar ya muertos, olvidados.
Pronto cayó la noche y las chicas cayeron en un profundo sueño en tanto que Ulfrido y Jeremy se turnaban en vigilar y por ratos, pensar en un nuevo plan para conseguir alimentos. El plan, en cuento amaneciera, se pondría en marcha: Jeremy había estado vigilando una tienda de autoservicio que se ubicaba en la otra esquina de la calle en la que ellos se encontraban, 200 metros cuanto mínimo de distancia, en ese tiempo de vigilancia notó que nadie había conseguido entrar, en cambio en el intento, eran cazados por esos cadáveres andantes. El plan, entrar a como diera lugar pero ¿cómo? Ulfrido contaba con un rifle y bastas municiones; Jeremy, con el arma de su padre. Ulfrido a pesar de su edad se veía con buena condición, ambos correrían lo más a prisa posible cuidándose las espaldas uno con el otro, Jeremy a parte de su revolver llevaría una barra metálica que encontraron la mañana anterior en el edificio, para poder romper la puerta o alguna de las ventanas y poder entrar en el autoservicio. Tendrán que actuar rápido, al mínimo titubeo y su vida podrían perder, cosa que no podían permitirse pues las chicas los estarían esperando.
A penas estaba amaneciendo, Haideé y Laila aún dormían en tanto Jeremy le explicaba el plan a Marnisha, ella quería participar en la hazaña, pero era demasiado riesgoso –explicó Jeremy – Marnisha tenía una tarea igual de importante; ella cuidaría de las dos niñas al tiempo que tendría el tiempo para poner al corriente su bitácora.
Los hombres se dispusieron a partir, en las calles el sol matinal brillaba, no había murmullo alguno, incluso se podía escuchar la respiración de los árboles.
JEREMY: ¿Listo Ulfrido?, tenemos poco tiempo, siempre alerta…
ULFRIDO: Siempre alerta, todo listo; respira, relájate.
Comenzaron a correr, desde una ventana Marnisha y Laila observaban, impacientes, temerosas, rezando incluso por que todo saliera bien.
Una zancada, dos, tres… parecían los 200 metros más largos y eternos que se pudieran recorrer, por fin consiguieron llegar a la tienda, todo bien momentáneamente; Ulfrido vigilaba la espalda del chico mientras éste se disponía a romper la puerta, apenas iba a empuñar la barra cuando un disparo del rifle de Ulfrido se oyó, el eco se esparció y frente a ellos una serie de cinco “sujetos” se aproximaba lentamente con paso torpe pero feroz y firme. Ulfrido comenzó a disparar totalmente determinante, Jeremy pasmado, el miedo de ser devorado – como antes ya había visto – lo inundó.
ULFRIDO: “¡Vamos!, ¡respira, relájate!”
La frase de Ulfrido parecía mágica, tanto que Jeremy reacciono y comenzó a disparar. Las municiones de Ulfrido daban al blanco, impresionante escena: apenas las balas entraban a los cuerpos y la piel de los “sujetos” se reventaba provocando grandes fuentes salpicadoras de sangre, pero no se detenían, continuaban en pie y conforme avanzaban el hedor de la sangre era intenso, como pútrido; Jeremy de suerte – pues no tenía mucha experiencia usando un arma – disparó justo en el cerebro de uno, los sesos se desparramaron con un gran brote de pus y cayó muerto, fue entonces que Ulfrido comprendió y disparó a los cerebros de los otros cuatro dando fin a su feroz hazaña. Respiraron, se relajaron y consiguieron entrar en la tienda – ahora Jeremy comprendía porqué casi no veía gente por ahí - no había muchos productos, y de los que había muchos de ellos ya estaban caducados, pronto vieron algunas bolsas y comenzaron a cargarlas con alimentos, una vez en el refugio, los escogerían con un poco más de calma.
Al salir de la tienda Jeremy tomó delantera para cerciorarse de la seguridad, volteó a todos lados y percató que en uno de los parques se encontraba un camión militar, y pensó que podría ser su pase para salir de la ciudad, y frente a ese parque también vio un edificio que parecía seguro. Al llegar al refugio le contaría a Ulfrido y seguro harían un nuevo plan.
JEREMY: Todo libre, corramos.
Ulfrido asintió con la cabeza y corrieron nuevamente en dirección de Marnisha y las niñas, una vez de nuevo juntos y en plena selección de los alimentos, los hombres comentaron lo sucedido – Marnisha no dejaba de tomar nota – y Ulfrido planteó el nuevo plan.
ULFRIDO: Decidido, comemos algo y vamos a ese edificio para ver si es seguro, de ser así, antes de que caiga la noche nos iremos de aquí.
MARNISHA: ¿Y porqué no vamos directo al camión?
JEREMY: Es riesgoso, podrían estar vigilándolo o incluso estar ya ocupado por los zombies o algo así, es mejor ir al edificio y vigilar que no haya nada sospechoso y de ser seguro, iremos hacia el camión.
Por fortuna la mayoría de los alimentos estaban en óptimas condiciones, comieron a saciarse. Al término, Jeremy y Ulfrido emprendieron camino a examinar el edificio, era seguro, increíblemente era un pequeño hotel que por lo visto tenía solo un par de meses de haber entrado en servicio y parecía no sufrir estragos de lo que acontecía. Jeremy regresó por Marnisha y las otras dos que ya tenían todo listo para irse en cuando dieran alguna señal. Sin complicaciones, los cinco se reunieron en el nuevo refugio y dieron tarea a vigilar el camión militar; comenzaba a caer la noche y pronto el invierno asomó su primer nevada, los cinco se disponían a cenar algo, pero su cena se vio aturdida por un fuerte ladrido de perros –rabiosos – Marnisha y Jeremy imaginaron de que tipo. Pronto se asomaron por la ventana y alcanzaron a vislumbrar a tres individuos que corrían por la calle, ellos y ella, parecían “normales”, pero en peligro…
Parte III
Unas gotas de sudor empezaron a resbalar por la frente de Nicolás. Aquellos animales parecían estar en estado de putrefacción pero continuaban acercándose a ellos con sus rostros desfigurados. La respiración de Marie se agito rápidamente, sus piernas empezaron a temblar un poco, quizás por el frio que poco a poco empezaba a aumentar o por la idea de terminar siendo la cena de esas criaturas.
VLADIMIR: ¿Qué hacemos Nicolás? – dijo en tono muy bajo, casi en susurro.
NICOLÁS: Obviamente, no convertirnos en la comida de estas bestias. Prepárate para atacar.
Nicolás y Vladimir sujetaron sus espadas con ambas manos y esperaron a que las criaturas que tenían en frente hicieran su movimiento. Los perros continuaban avanzando paso a paso por el piso que se empezaba a cubrir de nieve. Marie trato de no bloquearse, sabía que tenía que ser valiente y ser fuerte. Ya antes había estado en una situación similar cuando fue invitada a una expedición al África. Cuando por alguna razón, ella y su compañero Michael quedaron varados en medio de su viaje, pues tenían como propósito el investigar acerca de los leones que aun quedaban por esos lugares. Y en un momento determinado del viaje, se vieron rodeados por una manada de feroces leones que desde hacia tiempo les venían siguiendo. Ella quedo de espaldas contra el vehículo en el que viajaban y Michael se puso enfrente de ella sosteniendo un machete y una pequeña pistola. Para ella parecía que todo volvía a repetirse. Así que tomo aire y trato de tranquilizarse y ver alguna opción para salir de esa situación.
NICOLAS: Marie, trata de abrir la puerta. En una bolsa de mi mochila viene una especia de ganzúa, quizás puedas abrir la puerta.
Marie lentamente empezó a revisar la mochila de Nicolás, tenía que tener mucho cuidado de no llamar la atención ni hacer ningún movimiento brusco. El ritmo cardiaco de Vladimir continuaba acelerado pero trato de guardar la calma. Nicolás parecía estar en un tipo de trance, ya que solo se limitaba a ver a las criaturas.
NICOLÁS: Bien – dijo susurrando – haremos esto: cuando yo les de la señal, ustedes se mueven a donde yo estoy, eso hará que esos perros corran solo a una dirección y así podremos acabar con ellos.
Vladimir dibujo una pequeña sonrisa en su rostro, estaba impactado ante la rapidez que tenia Nicolás para formular las mejores opciones en situaciones de suma importancia. Ahora entendía porque los de GENAVA lo habían contratado.
Los rayos de sol poco a poco se iban perdiendo entre los edificios de la ciudad y la noche se empezaba a abrir paso. No les quedaba mucho tiempo antes de quedar en completa oscuridad. Poco a poco, algunos postes de luz empezaban a encenderse. Las luces de la entrada principal del edificio de GENAVA se encendieron y dejaron ver con más claridad lo horripilante que eran las criaturas.
NICOLAS: ¡AHORA!
Vladimir y Marie se posicionaron donde Nicolás les había dicho, y como había de suponerse, los perros emprendieron una carrera en contra de ellos. Nicolás alzo la espada a la altura de su hombro cuando el perro más cercano a él le brinco encima. Un aullido corto se escucho cuando la criatura choco contra la espada de Nicolás y cayo inerte sobre el piso cubriéndolo de sangre. El segundo perro se abalanzo en contra de Vladimir y este lanzo algunos golpes con la espada pero solo hicieron que el perro se detuviera para poder esquivarlos. Ahora, era Vladimir quien se había abalanzado en contra del perro, tratando de acabar con él antes de que llegara hasta Marie. El perro esquivaba los ataques de Vladimir con facilidad, pues como era de esperarse, solo eran golpes desesperados y sin ninguna coordinación. Y en un momento de desesperación, Vladimir golpeo su espada en contra de una jardinera de la entrada del edificio y rompió por la mitad su espada. “Genial” Pensó Nicolás al ver el ataque desesperado de Vladimir. El perro volvió a gruñir y al ver que Vladimir paro de atacarle, se abalanzo nuevamente en su contra. Vladimir se dio media vuelta y comenzó a correr, pero se había resbalado por culpa de un pequeño montón de nieve que se había formado. El corazón de Vladimir volvió a latir a todo lo que daba al saber que ese error le había costado la vida. Y justo cuando el perro se disponía a morder la pierna, fue detenido a causa de una cuchilla que le había atravesado el cuello. El animal cayó al suelo formando un charco de sangre. La espada de Nicolás se encontraba incrustada en el cuello de aquella criatura.
VLADIMIR: Gracias… muchas … gracias – le costaba hablar a causa de su respiración.
Nicolás pudo esbozar una pequeña sonrisa al ver que todos habían salido ilesos de ese ataque. Y cuando estaba a punto de ayudar a Vladimir a levantarse, un grito llamo su atención. Era Marie quien había gritado al ver que otro perro había salido de la nada y se aproximaba con rapidez a ella. Nicolás maldecía entre dientes al ver que Marie estaba alejada de él, por haber ayudado a Vladimir. Se apresuro rápidamente a tomar su espada del cuello de la criatura que yacía enfrente de Vladimir… pero no tendría el tiempo suficiente como para poder arrojarla.
Vladimir se quedo inmóvil nuevamente al ver que la criatura que había salido de la nada estaba a menos de 3 metros de Marie. Marie se agacho y cerró los ojos. La criatura brinco para atacarla después de dar una gran zancada…
¡Bang, bang, bang!
Tres disparos cortaron el silencio de la noche y una criatura ya sin vida caía sobre el cuerpo de Marie. Todos se quedaron impactados ante esa sorpresa. Marie abrió los ojos de par en par al sentir el peso del perro cayendo sobre su cuerpo. Nicolás tomo la espada y volvió con Marie para quitarle esa criatura de encima. Vladimir se puso de pie enseguida y miro a su alrededor para ver de donde provenían.
NICOLAS: ¿Estas bien? – le pregunto a Marie mientras esta continuaba respirando con rapidez.
MARIE: Si… estoy bien… pero: ¿de donde vinieron esos disparos?
Nicolás movió la cabeza y se percataron que en la esquina del edificio había dos personas, una de ellas más alta que la otra.
“VENGAN, POR AQUÍ”
La voz ronca de uno de aquellos sujetos les había llamado. Sin perder tiempo, Nicolás ayudo a Marie a ponerse de pie y con Vladimir en su espalda, corrieron hacia donde se encontraban aquellos tipos.
Cuando estuvieron ya más cerca, pudieron darse cuenta de que se trataba de un señor y una joven. El señor mayor de unos cincuenta años, cabello corto y corpulento, que sostenía un rifle tipo Winchester; la joven de unos dieciséis años aproximadamente, delgada con su cabello rojizo cayendo sobre sus hombros, sus ojos color miel brillando con el reflejo del poste de luz y en sus manos tenía una pistola de poca potencia.
SEÑOR: Vengan con nosotros rápido, la noche ya casi se acerca y esas criaturas no tardaran en salir por todos lados.
El tipo empezó a caminar con rapidez al igual que la joven que lo acompañaba. Nicolás volteo a mirar a Marie y a Vladimir, ellos le hicieron una seña moviendo levemente la cabeza. Comenzaron a seguir a las nuevas personas que habían encontrado en su camino. Parecía una bendición el haberles encontrado, sabían que de quedarse solos tal vez no lograrían salir de ahí, pero con más compañía tenían más oportunidades.
La nieve continuaba cubriendo la ciudad y por fin, el sol se puso. Las nubes cubrían el cielo y la temperatura del lugar empezaba a descender rápidamente. Los que antes parecían estar abandonados por la mano de Dios, habían encontrado a otras personas que les ayudasen en su trayectoria de salir de esta ciudad. El único inconveniente es… ¿será que pueden confiar en ellos?
Parte IV
-Bitácora de Marnisha-
…Cuando el invierno es helado, el comportamiento humano recrea escenarios que abracen y cobijen sus cuerpos, pues una necesidad primordial es mantener esos cuerpos tibios, calientes y bien servidos. Sin embargo, con todo lo que ha sucedido, no logro explicarme cómo es que estos seres raros, extraños; zombies, sobreviven. No comprendo cómo es que el frío no influye en sus formas de vida; lo único que sé es que de alguna manera han aprendido a comportarse de una forma organizadamente salvaje. No tienen crepúsculos, asesinan solo para alimentarse y los pocos que sobreviven terminan siendo parte de ellos. He perdido noción del tiempo, solo se reconocer el día de la noche, pues durante el día ellos duermen, por la noche, ellos cazan…
El compartir los alimentos ya era el triunfo del día, conseguir sobrevivir “sanos” al conseguir comida de cierta forma era gratificante. A penas se oyeron los gritos y ladridos a lo lejos y Ulfrido se levantó, tomó su wínchester y salió irracionalmente. Laila corrió detrás de él.
ULFRIDO: ¡Jeremy, tú quédate! ¡Yo iré a investigar!
No había cosa que Jeremy pudiera hacer tras el tono en que Ulfrido le ordenó, ni siquiera podría detener a Laila – tras su preocupación de dejar solo a su padre – Marnisha se quedó quieta, en silencio mientras a Haideé la vencía el sueño.
No paso ni un minuto cuando los jóvenes descubrieron que prácticamente se encontraban solos después de tanto tiempo que había pasado desde que se conocieron, de que juntos recorrieron los lugares más bellos de Estambul, desde que la madre de Jeremy murió y desde que el viaje de Marnisha significaba una prueba de sobrevivencia. Jeremy no contuvo su deseo, corrió hacia Marnisha, la tomo en sus brazos y la beso con tanto ánimo que Marnisha no se negó. Ambos deseaban tanto decir lo que sentían, pero las circunstancias no lo permitían, solo sus labios al juntarse revelaron estos secretos. Como ella en algún momento escribió, “el ser humano recrea escenarios” y su escenario era aquel refugio, desordenado y vacío, pero no importó, sin pensarlo las manos de Jeremy comenzaron a acariciar el cabello de la chica, recorriendo desde la raíz, a la punta y luego a sus mejillas, sus cuerpos se estremecieron.
Las formas desaparecieron, sus mentes bloquearon lo que ocurría fuera, olvidaron por qué estaban en ese lugar, con sus manos recorrieron sus cuerpos, luego con sus labios y tras breves miradas cedían a lo ya inevitable. Marnisha beso delicadamente el cuello de Jeremy y éste estremeció, tanto que, envolvió con más fuerza el cuerpo de la chica, la separó de él por un breve momento, solo para contemplar su cuerpo. Sus besos se intensificaron y poco a poco las manos del chico comenzaron a desabotonar la blusa azul que vestía Marnisha, con cada botón, con cada abertura, su pecho comenzó a tener forma, provocando la excitación de Jeremy y desencadenando el deseo de Marnisha. Pronto los torsos de ambos quedaron desnudos y los pantalones comenzaron a deslizarse camino al suelo, apenas cayeron y Jeremy se hincó frente a la chica, admiró su sexo y lo acarició con su lengua suavemente hasta conseguir breves gemidos de ella; se puso de pie, pero Marnisha no perdió tiempo también bajó al suelo y en su boca colocó el miembro de Jeremy, lo estimulaba, lo acariciaba, lo humedeció lo suficiente. De vuelta ambos de pie, Jeremy giró a su chica y la recargó en la base de una de las ventanas, la penetró, la hizo suya, suave y luego fuertemente, los gemidos de ambos llenaron el silencio del refugio –pero no lo suficiente como para despertar a Haideé- ; el ritmo de sus cuerpos, de sus caderas provocaron el éxtasis total, se envolvieron juntos en un orgasmo indescriptible que los llevó a prenderse uno del otro como niños que se aferran a su madre en el momento de ser secuestrados. Sus cuerpos desnudos se abrazaron y después de unos segundos, “regresaron” a la realidad.
Se oyeron un par de estruendos del Winchester de Ulfrido, señal que provocó que Marnisha y Jeremy tomaran sus ropas y las volvieran a portar. Corrieron a la ventana pero no vieron nada.
LAILA: ¡Ey! ¡Por aquí!
ULFRIDO: ¡Vamos! ¡De prisa!
Laila y Ulfrido en su búsqueda por saber que ocurría encontraron a tres personas que se encontraban en peligro, Ulfrido disparó un par de veces quizá tres, y los extraños voltearon en seguida al unísono de la voz de una chica y los disparos de un arma. Pronto se reunieron los tres con los otros dos y una vez a salvo caminaron a prisa en dirección al refugio.
Ulfrido iba por delante, como un buen guía.
LAILA: ¿Crees que podemos confiar en ellos?, ¿será seguro llevarlos con los otros?
ULFRIDO: Tenemos que confiar, no tenemos mas remedio, además dudo que sean peligrosos cuando ahora los acabamos de salvar.
Llegaron lo más pronto que pudieron al refugio y en la ventana Jeremy y Marnisha contemplaban el paisaje invernal, cubierto de nieve. Ulfrido comunicó que aquellos desconocidos serian a partir de ese momento nuevos integrantes de los por ahora sobrevivientes. Marnisha puso los ojos a los desconocidos, vio de inmediato a la chica, a su gusto era guapa, de tez blanca y cabello castaño y unos bellos ojos verdes, de pronto sintió envidia; uno de los chicos, de unos 30 años no más, alto de cabello negro y corto igual blanco y pero de ojos cafés y más a tras de ellos, otro hombre alto y moreno, era delgado y con un cierto porte que otorga el pasar los 30 años.
MUJER: Gracias por recibirnos, yo soy Marie, y ellos mis compañeros Vladimir y Nicolás
VLADIMIR: Vladimir Van Garrett para servirles, soy doctor en ciencias genómicas junto con ellos mis colaboradores, gracias nuevamente por ayudarnos.
JEREMY: Ella es Marnisha, mi… - volteó a ver disimuladamente a Marnisha – es mi novia y yo soy Jeremy, un habitante de Estambul o de lo que pudo haber sido la ciudad de Estambul
MARIE: Mucho gusto
ULFRIDO: Yo soy Ulfrido, por lo que veo el más viejo de este grupo, y ellas mis hijas Laila y Haideé bienvenidos y esperemos conseguir salir de aquí a como de lugar.
NICOLÁS: Esperamos no ser una carga extra, pero también esperamos poder salir de aquí en compañía de ustedes como agradecimiento a su ayuda.
Las presentaciones terminaron, todos se encontraban agotados, fueron momentos de demasiada tensión, por fortuna aun celebraban el poder seguir con vida. Las dudas se disiparon momentos después, y pareciera que tendrían que trabajar duro, en equipo si querían sobrevivir un día más o llegar con vida al momento de salir de la ciudad.
Parte V
La noche por fin cubrió la cuidad y los faros de los postes eran los únicos que la iluminaban. Aquellos extraños sujetos caminaban muy aprisa, se entendía el por qué del caminar. Nicolás iba al frente de Marie y Vladimir, sosteniendo con firmeza su espada. Marie aun seguía un poco nerviosa por el encuentro con aquellas criaturas.
Aquel sujeto entro rápido a un hotel, donde desde la ventana, otras personas observaban.
SEÑOR: Vengan, por aquí. Síganme.
Algunos ruidos de lamentos empezaron a escucharse por todos lados, sabían bien lo que eso significaba. Vladimir miro a su alrededor para asegurarse que no fueran seguidos. Una vez dentro, el señor movió un estante para poder atrancar la puerta y no permitir la entrada a nadie más. Empezaron a subir las escaleras, al parecer era otro viejo hotel abandonado.
VLADIMIR: Creo que rentare una habitación con cama de agua, pediré un gran filete y rentare una película de terror... solo espero que acepten mi tarjeta.
Marie esbozo una pequeña sonrisa al escuchar el chascarrillo que Vladimir había hecho. Sabía que no era lo más apropiado para ese momento, pero por lo menos por unos segundos volvió a hacer que ella se olvidara del lugar en el que estaban. Continuaron subiendo un par de pisos hasta que llegaron a una habitación que parecía esta reforzada por la entrada. De pronto, se abrió la puerta y se pudo observar a un joven, el cual parecía algo agitado. Entraron todos a la habitación y después de dejar sus cosas en el suelo, Marie empezó a hablar:
MARIE: Gracias por recibirnos, yo soy Marie y ellos son mis compañeros Vladimir y Nicolás.
VLADIMIR: Vladimir Van Garrett para servirles, soy doctor en ciencias genómicas junto con ellos mis colaboradores, gracias nuevamente por ayudarnos.
JOVEN: Ella es Marnisha – volteo levemente a mirar a la joven que se encontraba un poco atrás de él – es mi novia – y la joven se ruborizo un poco al escuchar lo que decían de ella - y yo soy Jeremy, un habitante de Estambul… o de lo que pudo haber sido la ciudad de Estambul.
MARIE: Mucho gusto.
SEÑOR: Yo soy Ulfrido, por lo que veo el más viejo de este grupo – esbozo una sonrisa - y ellas mis hijas Laila – la joven con el arma - y Haideé – una joven recostada sobre una cama -… bienvenidos y esperemos conseguir salir de aquí a como de lugar.
NICOLÁS: Esperamos no ser una carga extra, pero también esperamos poder salir de aquí en compañía de ustedes como agradecimiento a su ayuda.
Vladimir miro que la hija de Ulfrido que se encontraba recostada parecía enferma.
VLADIMIR: Disculpe Ulfrido… ¿su hija se encuentra bien?
ULFRIDO: - volteo a mirar a Haidee – No, desde hace un tiempo ella se encuentra enferma. Casi no puede hacer muchos movimientos y tiene un poco de temperatura.
VLADIMIR: Marie podrías revisarla y ver si en tu mochila tienes algo que le pudiera servir.
MARIE: Claro.
Marie se acerco a la joven, tenía la tez muy pálida y su temperatura era un poco más elevada de lo normal.
ULFRIDO: Por cierto… ¿Ya han comido?
NICOLAS: No desde esta mañana. La escases de comida es muy abundante por aquí y con esas cosas por todos lados lo es aún más.
JEREMY: Por favor esperen, ahorita les doy algo para que puedan comer. Claro, no es la gran cosa pero sé que les gustara.
Jeremy se dirigió hacia la cocina de la habitación, en donde tenían guardada sus provisiones de comida y tomo un poco y regreso a la sala. Coloco la comida en una mesa.
NICOLAS: Muchas gracias. ¿Marie vas a comer?
MARIE: Ahorita los acompaño, solo déjenme terminar de revisar a la joven.
Todos tomaron asiento a excepción de Laila, la cual permanecía parada a un costado de Ulfrido. Vladimir y Nicolás empezaron a comer.
NICOLAS: ¿Y que plan tienen para salir de aquí?
ULFRIDO: Pues, hemos visto que en medio del parque que se encuentra enfrente de aquí, esta un camión del ejército y tenemos pensado hacernos con él.
NICOLAS: Bueno, por lo menos compartimos el mismo plan para salir de la ciudad. El único detalle es que no sabemos en qué condiciones se encuentre. Ya que se tiene algún problema con el motor o algo así, pues no sabríamos como resolverlo.
ULFRIDO: Si ese es el problema, yo podría repararlo. Un tiempo estuve trabajando en un taller mecánico.
VLADIMIR: Por cierto, aparte de las armas con las que nos ayudaron, ¿tienen alguna otra? Ya que, si planeamos hacernos con el camión, no me agrada la idea de andar solo con una espada.
JEREMY: Desafortunadamente si, solo contamos con el rifle de Ulfrido y con la pistola de mi padre.
MARNISHA: Tal vez podríamos ir a la estación de policía que está a 2 calles de aquí, seguro que ahí encontramos más armas.
ULFRIDO: Si, y más cosas de esas. Es muy peligroso.
NICOLAS: No está mal la idea. Pero solo podríamos ir por lo menos 3 personas, para poder conseguir las armas sin tantos problemas.
ULFRIDO: Pues yo soy un poco viejo pero aun puedo moverme muy bien…
NICOLAS: No, prefiero que usted se quede aquí cuidando a las mujeres. Vladimir y Yo iremos en busca de esas armas.
JEREMY: Yo también quisiera acompañarlos, yo conozco bien la ciudad y la estación de policía.
NICOLAS: Bien, ya tenemos un plan para mañana.
ULFRIDO: Bueno, ya que acordamos como salir de aquí, me gustaría que ustedes me contaran su historia de cómo terminaron en esta ciudad.
Vladimir empezó a contar como fue que él tomo parte de las investigaciones en GENAVA. Les comento acerca de Ricardo y de cómo empezaron a descubrir que el experimento del Doctor Harish estaba siendo un fraude. Les comento del tiempo que pasaron dentro de las instalaciones de GENAVA y de cómo los “pacientes” empezaron a sufrir diversos efectos secundarios gracias a la cura.
Una vez que termino, todos se quedaron callados. Vladimir volteaba a ver a Nicolás y este solo se limitaba a observar. De pronto, Marie llamo a Vladimir y este se acerco a donde ella se encontraba:
VLADIMIR: ¿Qué sucede Marie?
MARIE: Tenemos un problema – suspiro profundo – esta joven está presentando los mismos síntomas que los pacientes del experimento.
VLADIMIR: No puede ser, ¿y crees que ya lo sepan?
MARIE: Lo dudo. Vladimir debemos decirles, no queda mucho tiempo para que…
VLADIMIR: Entiendo.
Vladimir regreso a la mesa y tomo asiento:
VLADIMIR: Hay algo muy importante que se me paso contarles. Cuando empezamos a aplicar la cura a algunos pacientes, estos mostraron diversos síntomas. Pero los más parecidos fueron: Perdida de la memoria, debilidad al caminar, pérdida de fuerza… - tomo un poco de aire – aumento de temperatura y el síntoma final… la muerte.
Laila empezó a ponerse nerviosa y dijo con una voz entrecortada:
LAILA: Papa… esos son los mismos síntomas que Haidee ha estado presentando…
ULFRIDO: Eso quiere decir… que mi Haidee…
VLADIMIR: Lo siento.
ULFRIDO: Pero… ¿hay alguna cura o algo que podamos hacer?
MARIE: Lo siento, pero no la hay.
Ulfrido bajo la cabeza y empezó a pensar. Laila se le acerco llorando y todos se quedaron en silencio. Jeremy tomo la mano de Marnisha. Marie miro a Vladimir mientras ella regresaba a ver a Haidee.
Esa noche nadie reía. El sonido de los gemidos de las criaturas se escuchaba por toda la ciudad. Algunos coyotes le aullaban a la luna. Tomar decisiones no era fácil y más si las decisiones tenían que ver con la vida de una persona. Esta noche se deberían de tomar muchas decisiones.
CAPÍTULO IV. Parte I
Comieron un poco los nuevos integrantes del grupo, pero Marie no probó bocado hasta que después de que Vladimir le pidió revisara a Haideé. Un diagnóstico poco favorable y temible.
A la visión de Marie, se encontraban en medio de un problema, la joven presentaba los mismos síntomas que los pacientes con los que estuvieron y dudaba mucho que Ulfrido y los otros lo supieran, debía decirles, pero ¿cómo?, llamó a Vladimir y le comentó un poco en secreto el veredicto de la revisión. Vladimir regreso a la mesa.
VLADIMIR: Hay algo muy importante que se me paso contarles. Cuando empezamos a aplicar la cura a algunos pacientes, estos mostraron diversos síntomas. Pero los más parecidos fueron: Perdida de la memoria, debilidad al caminar, pérdida de fuerza… - tomo un poco de aire – aumento de temperatura y el síntoma final… la muerte.
Laila empezó a ponerse nerviosa y dijo con una voz entrecortada:
LAILA: Papá… esos son los mismos síntomas que Haideé ha estado presentando…
ULFRIDO: Eso quiere decir… que mi Haideé…
El plan estaba dado, justo antes de que Marie hiciera su diagnóstico sobre Haideé, los hombres habían dialogado sobre la situación y decidieron que antes de hacer nada, debían armarse; el objetivo: buscar armas de la estación de policía que se encontraba no muy lejos
Ya había caído la noche, a fuera: gritos, gemidos, dolor inundaban la atmósfera nocturna. Los sobrevivientes ya se habían acostumbrado a ello y conseguían dormir un poco, sin embargo; aquella noche no significaba lo mismo para Ulfrido, ni siquiera para Laila que no dejaba de sollozar por la condición que presentaba su hermana. En la mente de Ulfrido las ideas se enredaban en las ramas de la culpa y la inestabilidad sentimental. Por momentos volvía a pensar en su esposa.
Amaneció – por fin la noche eterna de Ulfrido y Laila terminaba para dar lugar a los nuevos días que seguro serían mas duros de lo que ya lo eran – fríamente calló la mañana y se respiraba un ambiente tan denso, nostálgico y de temor por parte de todos. Era hora de continuar con los planes ya establecidos y no había marcha a tras.
JEREMY: Es tiempo de salir, Vladimir, Nicolás, no hay tiempo que perder.
NICOLÁS: - Con mirada dudosa – Ulfrido, confiamos en usted para que cuide de las chicas.
MARIE: Cuídense por favor – aparentemente se dirigió a todos, sin embargo en su mirada se notaba que en realidad se dirigía a Vladimir, en particular – Los estaremos esperando.
Los hombres no vacilaron más y tomaron marcha, decididos y valerosos a enfrentar todo lo que se les pudiera presentar, pero los tres desconocían que es lo que realmente enfrentarían…
Apenas salieron del edificio y el sol, a pesar de ser invierno, radiaba pero sin calentar, comenzaron a tiritar de frío pero aun así, sus esperanzas de salir de la ciudad con vida, los alentaron a continuar. A penas se alejaron un poco del edificio cuando de otro establecimiento (lo que aparentaba ser la tienda en la que ya antes Jeremy había ido a juntar provisiones) comenzaron a salir una serie de esos seres “zombies” ya antes nombrados. Con su ya clásico caminar torpe, comenzaron a rodear a los otros tres. Una espada, un rifle y una pistola, comenzaron a luchar, pero eran bastantes, un número incontable quizá. Vladimir, blandeó su espada con un arte similar al esgrima, cortando con ella los miembros de los zombies, sin embargo, de nada servía, ellos continuaban en pie, el doctor – Vladimir – no explicaba ese cambio en la resistencia de aquellos no muertos. Nicolás, comenzó a tomar práctica con el rifle, tirando a los cuerpos de los zombies, pero no conseguía deshabilitarlos, no, hasta que Jeremy afirmó que debían dar en el centro del cerebro, no vacilaron con lo que el joven aseguró, y comenzaron a disparar y a introducir la espada en los cerebros de los sujetos, pero eran tantos que las municiones comenzaron a agotarse, si no pensaban en algo rápido, todo habría terminado…
Rodeados, sin salida aparente hasta que a Vladimir se le ocurrió lo que ya antes en GENAVA había aplicado, de alguna manera, pasarían sobre ellos. Decidió que debían derribar a unos cuantos frente de ellos para poder formar una pila de “muertos” y así conseguir quedar por arriba, lo consiguieron, y corrieron torpemente por encima de esas cabezas que apenas percataban que algo pasaba arriba de ellas, la ventaja, eran aun torpes aquellos zombies. Libraron su barrera, y saltaron para después continuar corriendo, pero en su salto, Jeremy se lastimo la pierna, y ahora cojeaba sin detenerse, no reparó en el dolor que sentía pues sus músculos aun estaban calientes. Al llegar a la estación, fue cuando sintió como un hormigueo de dolor le recorría la pierna, tanto que se vio obligado a recargarse en los restos de un sillón para poder recobrar aliento. Mientras Jeremy descansaba al tiempo de que vigilaba que los zombies no apareciesen, Nicolás y Vladimir fueron en busca de las armas, las encontraron, tomaron cuantas pudieron así como municiones, parecían soldados que van directo a una guerra en la que deberán dar el todo por el todo. Tanta variedad la que encontraron que ahora Vladimir vio inservible su espada. Regresaron con Jeremy, se sorprendieron ya que de su pierna un hilillo de sangre corría.
NICOLÁS: ¿Todo bien Jeremy? ¿Te lo hicieron ellos, cierto?
JEREMY: Si, solo duele, ¿creen que es peligroso?
NICOLÁS: No lo se, no sé que tan grave resulte esa herida, veré si aquí hay algún botiquín para curarla, espero no nos lleve a más.
VLADIMIR: Déjame ver, necesito ver la gravedad. – revisó la herida, era pequeña y no parecía guardar indicios de los fluidos de algún zombie. Nicolás regresó con éxito y le dio el botiquín – Limpiaré con alcohol, te arderá un poco, pero será una forma de evitar una posible infección.
JEREMY: No mientan – miró de reojo a sus compañeros - ¿es grave? ¿Me convertiré en uno de ellos?
VLADIMIR: No lo sé, nuestros diagnósticos indican que debe existir contacto directo entre los fluidos, y en ti no parece haber ese contacto – movió negativamente la cabeza – no puedo afirmar nada.
NICOLÁS: Necesitamos irnos, una vez a salvo revisaremos con calma tu herida.
Salieron los tres de la estación bien armados, Nicolás y Vladimir decididos como siempre pero el semblante de Jeremy mantenía una preocupación existencial ¿y si era malo?
Mientras, las chicas aguardaban a los tres, Marnisha presentía que no todo andaba bien pero era un sentimiento que no podría explicar a nadie más, en tanto Marie alentaba a Ulfrido y su hija a continuar sin retroceso sobre la condición de Haideé, aunque tenía una idea en mente, escabechada para los momentos tan cruciales que estaban viviendo, regresar a los laboratorios, y buscar la forma para llevar a cabo los estudios pertinentes y determinar el por qué Haideé a pesar de estar infectada, no había reaccionado como los otros experimentos. Marie no sabía si sus ideas estaban bien, o era la desesperación la que hablaba y no la razón.


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