
Buenas noches caballero de sombras nocturnas que vuestro ser esconde bajo las sábanas blancas de las nubes y las estrellas, jinete de sueños y cabalgador del futuro, os desprende tu alma y sueño profundo, reavive pues con vuestro saludo a aquella alma que de tu cuerpo yace en forma creciente y, con tu ser íncubo aprende el cuerpo de esta tu fiel y silenciosa sirviente.
Despliega tus alas o fiel demonio de la noche, oscuro ángel nocturno, oscuro seductor y del más fino placer provocador. Cubre con tus alas mi cuerpo frío y solitario que solo por ti se encuentra esperando, inunda con tu esencia mi yaciente corazón. Alberga entonces entre tus garras, mis pálidas mejillas y dales color con tus provocativas caricias, despierta el libio de mi cuerpo, elévame con tu aliento. No te detengas y has con tu cuerpo el movimiento, aquel que con su ritmo, me lleve hasta el infierno. ¡Oh, mi fiel Rauel! Sedúceme así, cada vez más, profundamente, llena mi cuerpo y mi mente con tu maravilloso placer, quítame todos los prejuicios y muéstrame el camino que me conduce a la existencia de este excitante placer. Lléname de tu existencia y hazme tuya esta vez. Poza entonces tu oscura presencia en mi inmóvil cuerpo…
*Tomaré tu cuerpo hasta llevarlo a todos los placeres humanos mientras la brisa nocturna te cubre y humedece cada centímetro de tu piel. Cierro tus ojos con un suave desgarre de mis garras, oh dulce carmín que de acción brota. Desgarro tus ropas de seda roja, se asoman tus senos y los comienzo a besar mientras mi boca se deleita, comienzo mis brazos a bajar, acaricio, juego y con una breve exhalación tuya se que estas lista. Penetro y muevo, tu cuerpo es mío. Los prejuicios en ti he borrado y coperas conmigo. Tomos tus piernas y las muevo a mi merced, se que mueres por en mis alas permanecer, te encuentras bajo mi hechizo, bajo mi poder.El tiempo se agota, la luna comienza a desaparecer. Tu cuerpo inmóvil y pálido provoca aún más mi lujuria, no me quiero retirar pero la luna se oculta y el amanecer comienza a asomar. El infierno se visualiza deposito mi esencia dentro de ti; tus ojos se abren y con la mirada me pides te lleve junto a mí, busco mi daga y con mirada malévola la incrusto en tu pecho, tu respiración se corta, la sangre fluye, tu blanco cuerpo se tiñe carmín, es hora de irme pero antes extraigo tu corazón y lo devoro rápidamente. Me quedan breves segundos y a petición tuya soplo en el agujero que ha quedado en tu pecho y digo: Nos vemos luego.El primer rayo de luz del sol entra por tu ventana y con la última gota de rocío matinal, desaparezco, entrada la noche te volveré a visitar.*
Dichoso el cuerpo que por la noche devoraste demonio infernal que con tu visita me llevaste al infierno llena del placer carnal. Mi cuerpo exaltado está, mi respiración es fuerte, mi visión se nubla, no siento mi sangre fluir; el día avanza y conforme la noche se aproxima, me siento mejor.
Ha caído la noche, la primera estrella se deja asomar, la luna aparece. En mi habitación me encuentro en el rincón mas oscuro; miro hacia la ventana y ahí nuevamente estas tu, mi cuerpo se estremece y me encuentro maravillada, me tiendes tu mano para que la coja y te siga, me regalas una rosa negra, la tomo y con sus espinas un dedo pincha y una gota de un líquido oscuro se ve salir; lo limpio con mi lengua, exquisito sabor, busco tus labios y lo comparto, no dices nada, me tomas por la cintura, la tierra se abre y nos lanzamos al vacío. En plena caída mi espalda se abre y brotan un par de alas infernales iguales a las tuyas y juntos volamos a nuestro sitio en el infierno.
Mi amado Rauel, tu sirviente esta aquí, muéstrame entonces los misterios de tu cuerpo íncubo y hazme tu contraparte para así juntos gobernar en los demoniacos juegos del placer. Piel carmín y sangre oscura, en el calor del infierno ambas se conjugan, dueños del placer en medio de la oscuridad.

