diciembre 16, 2011

Sueño**

Ahí me encuentro, parada a la orilla del mar escuchando como las olas rompen en la orilla, como el viento susurra suaves melodías. Ahí me encuentro, mirando como el ancho mar mueve su cuerpo con la fuerza de las corrientes. De pronto, un rugido rompe el compas de las melodías del viento. Por un momento, algo caliente se siente en mi vientre, agacho la mirada y observo como en mi ropa se encuentra un agujero.

Qué extraño, empiezo a sentir mucho frio por ese agujero. Mis piernas pierden su fuerza y no pueden sostenerme más, mi cuerpo empieza a derribarse hacia tras mientras la salada y suave arena amortigua mi caída.

Que fue lo que paso? Me encuentro tendida sobre el suelo mirando hacia el cielo, contemplando el caminar de las nubes motivadas por el viento. Mi cuerpo empieza a temblar un poco por el frio que empiezo a sentir en mi vientre. La arena, poco a poco se empieza a teñir de ese color carmesí que se va mezclando con ella.

De pronto, puedo observar la silueta de un caballero acercándose a mí. Viste una gabardina negra larga, una camisa roja color vino y sus ojos, esos ojos claros que brillan con el resplandor de la luna. De pronto, se arrodillo donde me encontraba, coloco una mano sobre mi vientre y una sonrisa se ilumino en su rostro:

“Tranquila mi hermosa dama, esto solo es el comienzo de una nueva travesía de tu alma”

No lo entiendo, sus palabras son tan frías pero llenas de esperanza que hacen que me confunda. Una lágrima escapa de mis ojos y empieza su recorrido hacia la arena. Mi cuerpo se empieza a entumir, mis manos empiezan a perder fuerza, mis parpados empiezan a pesar mucho y la silueta de aquel extraño sujeto empieza a desaparecer.

Acaso él tenía razón? Que esto es solo el comienzo de una nueva travesía para mi alma? Mi mente está confundida pero creo que ya no hay tiempo para meditar eso. Me siento muy cansada, creo que cerrare un poco mis ojos para poder descansar y tal vez… cuando los vuelva a abrir… todo este más claro.

Mis ojos por fin se cerraron y no permiten que otra lagrima escape de ellos. Mis pulmones se apagaron y dejaron de brindar el oxigeno a mi cuerpo y mi corazón… después de un leve latido… por fin detuvo su movimiento.

Y ahora, cuando un rayo de luz se filtra por mi ventana, abro nuevamente los ojos y observo todo lo que acontece a mí alrededor. Me quedo en silencio por un momento y después, una sonrisa se dibuja en mi rostro al saber que las imágenes que había soñado poco a poco se van perdiendo, pero que las palabras que dijo aquel extraño sujeto, aun siguen sonando en mi cabeza y que espero nuevamente topármelo en las tierras de Morfeo.

**Ösükärü Röpësü -
Clan Night Hunters
Hermandad, Sangre y Oskuridad -

diciembre 01, 2011

Sentencia

Tu voz, una fragil melodía que me hace suspirar;
tu piel una textura que no me gustaría dejar de tocar;
tus ojos una brillante lumbrera que me cubre de calor;
tus labios, fuente de un rojo carmesí, que me deleita.

Mi alma se encuentra gritando, por el dolor que has dejado
mi cuerpo frío, se entume en la espera de tu calor
mi figura, sola, cubierta por la luz de las estrellas
mi corazón deja de palpitar, tu ya no estas.

Una sentencia firme al momento de decir "no mas",
mi propia condena acepte al dejarte ir y no deterner tu caminar,
ahora no me queda más que tu fragil recuerdo
en mi agonía por no tenerte más.

No me queda mas que esperar, cada palabra de mi sentencia
cada palabra que me condene al infierno, ahí, solo ahí,
sere la esclava de mi propio pensamiento
esclava de mí misma, dadme una razón para continuar.

Unas dulces notas, que guarden mi ser,
únicamente que aquellas resguarden mi bello poder,
con cada nota recordaré, los momentos en los que
mi vida fue tuya, tu vida fué para mí.

Cada recuerdo me invade, en el fondo del alma, duele;
recuerdos de cuando tu sangre tomé, te hize mío, de mi ser;
derramar tu propia sangre y con ello dejar que el
final nos consuma, la eternidad.

Por la pena de perder la fé, me encuentro sentenciada;
me convierto a la oscuridad, en el sueño de las tinieblas;
morir y con tu sangre resucitar, sin importar nada;
el mismo error dos veces, ahora quiero olvidar.

Sirve fiel consumo del vino carmín
embriagadme con tu sabor y aroma, hasta el fin,
observad en el interior de mi alma,
desvanece tu brillo sobre mí,
enamórame cada día más, llévadme a donde tu voz se pierde
donde ya no existen ni tu piel ni tus ojos.
Donde tus labios se funden en un beso exquisito, delirante,
donde el infierno se consuma y mi agonía se termine
donde por fin, contigo pueda volver a estar...

Un poco de mi

Mi foto
La vida es algo que a todos se nos ha consedido, aunque jamas se valora, la vida para mi es un obsequio, un humano para un no humano, interesante forma que tengo de ver esta situación;muero y ahora vivo, me engrandesco con tu vida y vivo porque de tu sangre me alimento...