febrero 09, 2012

En espera de ti

Todas estas noches en mi amarga soledad, en mi eternidad inconfundible, en medio de esta oscuridad, profunda; los recuerdos me invaden y comienzo a sentir, aquello que jamás un humano provocó en mí. Me gustaría poder volver a sentir, esas caricias de tu suave piel hacia mi cuerpo, aquellos momentos en que mi vientre se estremecía a cada arrebato de tu boca. Mi lengua y la tuya, envolviéndose en un profundo beso, mis colmillos comenzando a beber de ti. Cómo con tu lengua, recorrías cada centímetro de mi cuerpo, depositando besos y pequeñas mordidas a mi piel. Lentamente, mis manos comienzan su nuevo ritual, poco a poco comienzan a deslizar los listones de mi corset desabrochan y retiraran mis ropas. Con mi lengua saboreo e intento recordar el dulce de tus labios, continuaré mi camino. Mis manos encuentran mis senos y suavemente los acaricio mientras, en mi éxtasis y mis recuerdos mi voz se apaga y un gemido a tu recuerdo queda al descubierto ... la brisa de la noche acariciara mi pecho desnudo, mi ser comienza a quedar en el descubierto de una aventura que no se en que terminará. Una brisa fría provoca que mi piel se empiece a erizar.
Mis senos comienzan a temblar y mi ser comienza a derramar, aquella humedad que nos volvía locos, me siento fatal, mi éxtasis comienza a aumentar, mis genitales añoran por ti, la más mínima caricia provoca explosiones de placer. Deslizo lentamente mis manos y en mi pecho se detienen para sentir el latir desenfrenado de mi corazón, mis dedos juegan entre mis pezones.

A lo remoto de esta habitación percibo un sonido, leve y ágil, melódico caminar el tuyo, ¡estas de vuelta una vez más! mis gemidos emanados de mi boca provocan una enorme excitación en tu ser, te deslizas hasta donde yace mi cuerpo, me tomas entre tus brazos y con una mirada dices tus deseos, me besas con pasión, mi cuerpo no soporta ni un minuto más, ¡te deseo!, mi impaciencia se acrecenta y ayudo a tus manos a deslizarse ante mi vientre, mis piernas tiemblan, siento la humedad correr entre ellas y mi pecho gime. Después de un beso, tu lengua recorre mi cuello y lo haces tuyo, el dolor me excita un poco más. Tu lengua comienza suavemente a acariciar el contorno de mis pezones, y de arriba a abajo, el cómo tocas y haces tuyo mi ser, estas listo y yo también ¡hazme tuya una vez más!
Mis piernas se han abierto, entregándote todo cuanto soy, invitándote a que me hagas tuya sin ningún temor, sométeme al sufrimiento que provocas cuando lejos de mi estas, arremeteme con fuerza hasta desgarrar mi piel, nuestras respiraciones aumentan por cada momento que pasamos, mis uñas se aferran a tu espalda, y se bañan en el sudor que de ella emana, me giras, te impones, me penetras hasta el cansancio, poco a poco nuestras caricias se empiezan a perder en el umbral de las sábanas que han caído empapadas en un leve sudor que nuestros cuerpos han creado. Llévame al éxtasis total, provoca en mi el orgasmo que esta noche tanto deseo, provoca que enloquezca a medida que tus caricias se funden en mi cuerpo, deja en mí el rastro de tu presencia y déjame conocer una vez más el placer de lo terrenal.

Explosiones mil se desatan en nuestros cuerpos cuando entre tanto placer tu cuello muerdo, tu sangre corre bañando mis senos y entre tu dolor, el orgasmo final se crea. Mi largo cabello se desliza sobre mi espalda y con el dulce movimiento de tus caderas mi espalda queda cubierta de ti, mi última exhalación se produce y todo llega a su fin. Recostada entre las sábanas que han quedado, cubierta de tu esperma y tu sangre, combinándose en la bebida prodigiosa, recaemos juntos y sobre tu pecho, mi piel descansa...El día ha llegado, y partes de mi lado con quien dices es tu amada, y mientras tu finges con ella, yo espero a esta noche, llegar y ser nuevamente bañada por ti...

2 comentarios:

Un poco de mi

Mi foto
La vida es algo que a todos se nos ha consedido, aunque jamas se valora, la vida para mi es un obsequio, un humano para un no humano, interesante forma que tengo de ver esta situación;muero y ahora vivo, me engrandesco con tu vida y vivo porque de tu sangre me alimento...