marzo 06, 2012

El último adiós

Me encuentro envuelta en finas sábanas de recuerdos, todo comienza a tener sentido ahora que mi mortal cuerpo llega a su fin, cansada, sin remordimientos, sin una esperanza que ampare mi humanidad. Aquel recuerdo de un acto bautismal en medio del manantial de aguas tan claras y puras que semejaban la blancura exquisita de quien había nacido. Por des fortuna esas aguas tan claras se han terminado, los hombres ya no se bañan en ellas, están negras y no precisamente por la suciedad, si no por la avaricia del ser humano.
Recuerdos tenues de cuando conocí por vez primera el llamado sentimiento del amor, cuando vi tras aquella puerta tu sensualidad, provocándome a llegar más y más lejos, llegando a lo prohibido e inesperado, entregando mi "virginidad", que enferma realidad, cuando se descubre que el amor llega pero así como llega se va...todo un caos se desata cuando recuerdo que he comenzado una nueva etapa, el perder la llamada inocencia y reconocer que se va creciendo en medio de una temible multitud de personas, estatus, el qué dirán, ¿hasta dónde recuerdo aquellos prejuicios?

Poco a poco estos vagos recuerdos carcomen lo poco que me queda de vida, comienzo a mirar a mi alrededor, buscando la respuesta a mis plegarias a la luna, preguntándole el porqué del final de un cuerpo mientras su luz plateada cubre parte del universo. Buscando las tinajas de aquella agua pura que hace mucho me cubrió, preguntando dónde quedaron aquellos tragos del alcohol que por vez primera me embriagó. Mil imágenes regresan ante mis ojos de cuando el cuerpo de una mujer me envolvió, cuando en ella me entregue y conocí de nueva cuenta lo que era el amor, pero todo terminó cuando conocí a aquel hombre que mi vida cambio, no recuerdo porque decidí por él y no por ella, desearía que esa triste realidad jamás hubiera existido y así creer en otra felicidad que en estos segundos seguro terminaría.
El ardor causado por una rosa azul vuelve a hacerse presente en esta mi agonía, siento como mi sangre cae de nueva cuenta por su espina y cómo el líquido comienza a recorrer tu cuerpo, tu fina figura tan definida, tan dulce y exquisita, como hecha por los dioses tan solo para ser admirada pero jamas poseída.

Recuerdos mil me estan aquejando, pero en medio de ellos solo veo la triste figura de una familia que me rodea y llora por verme en un fin; tenuemente escucho sus voces decir un te quiero, un no te vallas, sin embargo mis labios no se abren y lloran mi corazón y mi alma, me parte el cuerpo este sentimiento de tristeza y dolor, por ver a aquellos rendidos en tan triste situación. Mi calidad física ahora es más detestable, deficiente y boba, no existe algo más estúpido que ver un cuerpo casi muerto sobre un lecho de sábanas rojas, y no porque así sean, si no por que así se han teñido después de recibir mi cuerpo desgarrado y mutilado, sangrante.

La clarividencia de mi estado muestra una sombra que con su tenue voz me llama a caminar junto a ella, un fastama de mi pasado y una luz de mi intangible futuro que poco a poco se apodera de mí, de mi conciencia y de mis fuerzas físicas y mentales. Una sombra neutral que solo intenta encaminar mi alma hasta donde debe yacer. Tengo miedo y poco a poco mis lágrimas comienzan a brotar, mi mirada se pierde en un punto exacto del techo donde me encuentro, no consigo respirar, un dolor intenso cruza mi pecho y me hace temblar, siento fallecer; todo da vueltas y vuelvo a mirar desde mi niñez hasta estos momentos, estoy mareada y no consigo ver nada. El frío comienza a sentarme tan bien, mis ojos se han cerrado y mi boca también, pero algo cálido se siente cuando entre mi cruce escucho un llanto tan fino que me hace creer que la vida continúa para aquel que acaba de nacer, deseando que pronto con sus ojos vea las maravillas que yo ya no lograré ver en tanto, yo deseo que todo lo malo que vi se termine ahora para él, un beso a ese pequeño y nuevo ser. El miedo que me devora se ha terminado, admirable la escena que ahora sobre de mi cuerpo veo, ya no hay rencores, ya no hay tristezas, ya no hay dolor, solo un camino largo que debo sola recorrer.

Entonces por esta noche me dejo llevar por la luz de la luna que mi cuerpo hace brillar,oculta entre las sombras de un lúgubre lugar, en espera de Morfeo que con sus infinitas notas me ha de llevar hasta donde la eternidad cumple su fin y los sueños comienzan a fluir, deseando que muy pronto este "sueño" te alcance también y junto a la luna tus sueños sean los mas recónditos de tu sensible ser, esperando que cuando "duermas y sueñes" nos podamos volver a ver. Y como la noche aflora en mi mente y en mi alma, las luces tenues de la luna me arrullan y en su claro me abrigan, escucho la melodía infinita que Morfeo me concede para que mis oídos escuchen y cómo su voz dulce me guía por el sendero de la eternidad, comienzo a dormir en sus brazos hasta fallecer... Y como aun no quiero morir, unas notas de un piano sin fin acompañan mi clamor hacia el dios del sueño rogándole por otro día poder vivir...Y sin embargo me veo obligada a una sola palabra decir... Adiós.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Un poco de mi

Mi foto
La vida es algo que a todos se nos ha consedido, aunque jamas se valora, la vida para mi es un obsequio, un humano para un no humano, interesante forma que tengo de ver esta situación;muero y ahora vivo, me engrandesco con tu vida y vivo porque de tu sangre me alimento...