¿Lo sabes?, tan solo ayer comenzaste el ritual, abriste incansablemente cada puerta de cada dimensión que se te ponía enfrente, forzaste tus habilidades para poder obtener todo aquello que deseabas en esos momentos, incluso me obligaste a beber de tu sangre para pretender que el ritual había terminado, tuve miedo aunque no lo creas.
Son esas pequeñas cosas que tu y yo conocemos como "el cambio, la liberación, el despertar".
Mi vida cambió en el momento en que tuve ese primer sueño, ¿te lo recuerdo?:
---Me encuentro perdida en un mundo en el que la vida parece irreal, me recuesto en un campo verde, lleno de flores hermosas y cerca un pequeño arroyo que es el que me arruya mientras me encuentro recostada en el pasto tibio. El día, un día hermoso. Me quedo dormida. Cuando despierto, ya se comienza a formar el atardecer, es hermoso, y se comienzan a dibujar las constelaciones; busco a cáncer, en mi búsqueda, claramente veo como las sombras se comienzan a formar, no lo comprendo pero me lleno de un miedo intenso, no se que hacer, no logro moverme ni un centímetro de donde estoy, tiemblo de frío y miro nuevamente el cielo que ahora es oscuro, con todas aquellas constelaciones formadas en círculo sobre de mi, observo el horizonte y veo claramente como comienzan a formase aquellos planetas, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno.
Anteriormente ya había escuchar eso de que se daría una alineación de los planetas, me pregunto ¿es esta la alineación de la que tanto había escuchado?, me lleno de alegría por presenciar tan hermoso fenómeno, pero esa alegría termina cuando comienzo a ver que estos planetas comienzan a girar de manera extraña, de un lado a otro desprendiéndose de ellos una fuerte luz que me obliga a cubrirme los ojos, un viento muy fuerte comienza a soplar, tanto que hasta donde estoy se siente la brisa del arroyo, pareciera entonces que las estaciones de un año se presentan en estos momentos una tras otra y se repiten, primavera, verano, otoño, invierno, todas a la vez. Todo pasa sobre de mi, me encuentro agotada por los intentos vanos que hago por moverme, por cubrirme los ojos, por pretender luchar por mi vida, siento la fuerza con que los planetas se mueven por encima de mi.
En breve momento en que por fin logro mirar, el verde campo en el que me encontraba había desaparecido, ahora solo veo una ciudad destruida, caos de un lado a otro, se escuchan llantos, quejidos, dolor. Me logro poner en pie y volteo, a mis espaldas, tres niñas vestidas de blanco, cantando algo que no comprendí en esos momentos, me hipnotizan con sus voces y siento que me llaman, me dirijo a ellas. La mayor (o al menos eso aparentaba ser) me abraza y me dice "tengo miedo", no logro decir nada cuando la más pequeña me dice: "eres parte de las piezas faltantes"; continúo sin decir nada, no lo consigo, las voces de las niñas me han desconcertado pero no entiendo nada. Quisiera que todo esto no existiera, aunque muy dentro de mi se que no existe...
Un sonido ensordecedor me invade, despierto, sigo en mi cama, miro a mi alrededor son las 6am del 10 de julio de 1996.
Ese 10 de julio cumplía 6 años de edad, pero en mi sueño me veía de 16. No sabía a que se refería mi sueño.Me estremecí a tal grado que preferí no celebrar mi cumpleaños y ocultarme debajo de las cobijas de mi habitación.
Después de aquella fecha, pretendí que nada era real, que todo lo de mi sueño desaparecería en cuanto lo olvidara, sin embargo al año siguiente justo en la víspera de mi cumpleaños, volví a tener ese extraño sueño y por un buen tiempo me preguntaba ¿por qué yo? era una pregunta que ya no conseguí olvidar así que pretendí vivir con eso. Pero... ¿por cuánto tiempo?...
Pasados los años y comencé a olvidar mi sueño de cada año, hasta que te conocí, ¿lo recuerdas?...
Una situación muy incomoda en la que te conocí, tanto que de tal manera hasta la fecha pretendo olvidar, pero en fin, te conocí y ahora mi vida cambiaba pues te conté aquel sueño mío para mi fortuna o para mi desgracia tu no te sorprendiste, al contrario, me diste una ilusión al pretender que de la misma forma tu habías vivido algo similar, también me dijiste que todo a partir del momento en que nos conocimos, todo cambiaría ya que tu eras similar a mi.
Todo el tiempo estuve en tu espera, eso me hisiste creer...
El fuego de tu mirada, que día a día me brindabas, de principio como un amigo, después te hiciste parte de mi, me descubriste tu alma, tu esencia, todo lo que siempre espere y que por varios años soñé, aquel día de primavera me devolviste la ilusión de volver a amar [te habías enterado de que hacía casi medio año sufrí la decepción amorosa más grande de mi vida] y gracias a ti, supe que no siempre el dolor es peor, gracias a ti descubrí la parte que se encontraba dormida dentro de mi. Gracias a ti descubrí quien en realidad soy. ¿Te recuerdo cómo fue que me lo enseñaste?...
Poco después de conocerte, me revelaste que hasta cierto punto tuviste algo que ver en aquel sueño que me perturbaba y me dijiste que tu hacia ya tiempo que también supiste la verdad de lo que a varias personas le sucedía, tú ya sabías esa verdad y para mi fortuna me la revelaste dentro de un sueño que hoy y por siempre querré que eso sea verdad (aunque en realidad lo fue).
En aquel otro sueño de tu revelación, estábamos en temporadas completamente distintas a las que antes pude haber soñado, nuestras ropas eran hermosas, y nuestros rostros muy blancos como si no fuéramos de este país. Entre tus brazos nos consumimos en un beso tan profundo que parecía que el tiempo se había detenido, poco a poco tus caricias comenzaron a recorrer mi cuerpo al tiempo en que tu piel y mi piel se encontraron desnudas sobre una roca (la escena había cambiado) ahora un bosque de oscuridad eterna cubrió cada centímetro de nuestros cuerpos y sobre ella la combinación de dos cuerpos se hizo presente sin importar nada. Era como si todo el universo se hubiera puesto en silencio para solo dejar salir el sonido de nuestros alaridos en medio de la oscuridad.
Me encontraba extaciada por tu cuerpo sobre el mío cuando de pronto, en medio de la oscuridad, la luz brillante de la luna nos iluminó dejándome ver en tu mirada una frialdad eterna que me estremeció y que al mismo tiempo me hizo reaccionar sobre algo que no conseguí controlar, sentí en mi cuerpo algo como si fuera un choque eléctrico que paralizó mi corazón y por un segundo sentí morir. No comprendía absolutamente nada cuando descubrí una fuerte sensación de morder tu cuello, tu me lo ofreciste como si supieras que era lo que yo deseaba, descubriste tu cuello dejando que mis dientes mordieran y perforaran la piel que en el momento de romperla, dejó liberar el líquido rojo, aquel líquido que al ser liberado cayó sobre mi piel y me estremeció tanto que no logre controlar el impulso y te seguí mordiendo. Mientras todo esto pasaba, sentí claramente como mi una parte de mi alma se desprendía de mi para pasar a ser un ser que ni yo había imaginado en otro momento; tus labios, mis colmillos; mi piel, tu pelaje; mis manos, tus garras pero ambos con una mirada sumamente fría, nos perdimos...
Después no supimos en que terminó nuestra noche de locura, me sentía sumamente perdida, logre despertar; ya no era aquel sueño, volvía a la realidad, pero... en el fondo sabía que todo había sido real, pues mi cuerpo me dolía, me sentía muy cansada y también con demaciada sed, intente ir a beber agua, pero mi sed no se detuvo y decidí volver a donde tú estarias nuevamente...
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